domingo, 25 de septiembre de 2011

Hace algunas semanas estuvo en Santander ALEJANDRO PEDREGOSA para presentar su novela “UN EXTRAÑO LUGAR PARA MORIR”.
El señaló que la obra recoge "los mimbres de la novela negra y policíaca, pero alejándose de la maldad, el horror o la psicología del asesino e interesándose más por el concepto de trama o los bucles de la historia".
En la madrugada de un 6 de julio se produce un asesinato. El famoso escritor Lucio Maestre aparece muerto en un hotel de Pamplona donde pasa esas fiestas como todos los años. El comisario Uriza será el encargado de la investigación. Uriza, un cincuentón típico pamplonés, que ese día iniciaba sus vacaciones para celebrar las fiestas, un hombre amante de los pequeños placeres de la vida, deberá enfrentarse a lo que parece un caso peligroso. El comisario Uriza tiene, además de la investigación, problemas dentro de su familia. Las tensiones con su mujer por sus constantes ausencias por motivos laborales o las relaciones poco sólidas con una hija lesbiana que dejó Pamplona y vive en Suiza.
El autor ofrece una acertada descripción de las distintas tradiciones de Pamplona.
En el relato de la investigación se mezclan los instintos de perro viejo del comisario con la pulcritud y percepción de su asistente Beatriz, que sirve de contrapunto a la personalidad del Comisario. Tras unos giros inesperados se conocerá la identidad del asesino.

domingo, 18 de septiembre de 2011

LEONARD BERNSTEIN, (1918-1990), nacido en Estados Unidos, era hijo de una familia judía procedente de Ucrania. Fue director Titular de la Orquesta Filarmónica de Nueva York entre 1957 y 1969.
Fue el autor de “West Side Story” en 1957. Hace ahora 50 años, en 1961, se rodó la película con una orquestación de la obra de Bernstein adecuada a la película que ganó 10 premios Oscar.
Recomendable la versión que el propio Bernstein grabó con José Carreras y Kiri Te Kanawa.
Vi dirigir a Leonard Bernstein en Madrid, en el Teatro Real dirigiendo a la Orquesta Filarmónica de Viena con Krystian Zimerman como pianista el 30 de octubre de 1984 (conservo el programa), interpretando a Mozart, a Brahms y obras del propio Bernstein.
Todavía recuerdo aquel concierto.

martes, 13 de septiembre de 2011

“Lo que casi no han sabido contar en España la novela ni el cine, lo ha ido contando durante más de treinta años Cristina García Rodero con su cámara fotográfica”. “Es tan buena en lo que hace que uno tiene la impresión de estar viendo no fotografías sino crudos fragmentos de vida”.
Lo escribía Antonio Muñoz Molina en “El túnel del pasado”, un artículo publicado en Babelia el 3 de septiembre de 2011 al comentar una exposición de Cristina García Rodero en el Círculo de Bellas Artes en Madrid.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Mi recuerdo hoy para las víctimas de los atentados terroristas suicidas cometidos los yihadistas de Al Qaeda en Estados Unidos aquel 11 de septiembre de 2011.
En aquel momento yo estaba viendo un programa de entretenimiento de CNN+. La programación se interrumpió con las noticias que llegaban desde Estados Unidos, y sobrecogido por las imágenes, permanecí durante bastantes horas pegado a la pantalla siguiendo las noticias.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Llevo algunos meses estudiando y trabajando sobre la historia del conflicto palestino – israelí. Mi intención es concluir el trabajo antes de finalizar este año. No sé si el resultado se publicará. Lo intentaré.
Con ese motivo son muchos los textos y libros que estoy consultando y leyendo. Quería hoy citar, como ejemplo, cuatro de los últimos libros que he leído.
De la escritora residente en Estados Unidos Deborah Rohan, he leído “El sueño del olivar”, una historia de Palestina desde 1913 a 1998 contada a partir de la vida personal del palestino Hamzi Moghrabi y su familia; desde el Imperio Otomano en Palestina hasta su exilio cuando se funda el Estado de Israel.
Del profesor Arno J. Mayer he leído “El arado y la espada”: la historia del Estado de Israel desde la posición sionista, aunque el autor, judío europeo, no es partidario del sionismo sino defensor de un Estado binacional (palestino-israelí).
Del escritor israelí y fundador de la organización “Paz Ahora” Amos Oz, he leído su última obra publicada en España, “La Colina del Mal Consejo”, tres historias de ficción situadas en el final del mandato británico en Palestina.
Del escritor marroquí Tahar Ben Jelloun he leído “La primavera árabe. El despertar de la dignidad”, una serie de artículos sobre las última revueltas en el mundo árabe.

domingo, 28 de agosto de 2011

DIANE LANE
Es una de mis debilidades. Ha trabajado en películas dirigidas por George Roy Hill, Francis Ford Coppola, Walter Hill, Richard Attenborough, Adrian Lyne…
Ha intervenido en películas desde muy joven y puedo recordarla en “Rebeldes”, “Cotton Club”, “Chaplin”, “Asesinato en la Casa Blanca”, “La tormenta perfecta”, “Infiel”, “Bajo el sol de la Toscana”, “Rastro oculto”, “Noches de tormenta”, “Secretariat”… Hace unos días vi en TV la que creo que es su última película “Cinema verite”.

miércoles, 24 de agosto de 2011












Con motivo de la Feria Taurina en la última semana del mes de julio, se publica en Santander una revista: “Toros” para la que, desde hace diez años, me piden una colaboración. Esta es la publicada en este año 2011.

“HUELLAS EN LA BARRERA” de JOSE CABALLERO

Sabía que a mi tío Marcelino le gustaría leer “La memoria no es nostalgia. José Caballero” de Marian Madrigal Neira, publicado en octubre de 2010, un texto que resume la tesis doctoral de la autora sobre el pintor. Sabía que le iba agradar leer la vinculación de la obra de Caballero al mundo de los toros y de manera particular la historia de sus ilustraciones al “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías” de Federico García Lorca.
- ¿Qué tal te encuentras?, pregunté a mi tío Marcelino, mientras le hacía entrega del pequeño obsequio.
- De momento aguanto. La vida me ha dado algunos puntazos y bastantes revolcones. Esto de ahora es una cornada fuerte, pero es que no es la definitiva.
Llevaba una temporada en la que apenas salía de casa, aquejado de unos fuertes dolores de huesos y yo acudía a visitarle siempre que me era posible.
- José Caballero fue muy amigo de Lorca y colaborador de La Barraca. Te agradezco mucho el libro. Recuerdo cuando hace unas semanas me llevaste a ver la exposición de Caballero en el Círculo de Bellas Artes que titularon “Caminos de papel” con obra suya de 1951 a 1991.
Fue en el verano de 1934 cuando Sánchez Mejías decidió volver a los ruedos. Tenía 45 años. El 11 de agosto sustituía a Domingo Ortega y un toro le corneó en la plaza de Manzanares. Se le trasladó a Madrid para ser operado. En el viaje le acompañaba José Bergamín. Se le declaró una gangrena y falleció el 13 de agosto de aquel año 1934.
- Triste y muy impresionado por aquella muerte, me decía mi tío Marcelino, García Lorca parece que se trasladó a Santander donde iba a actuar La Barraca y fue en aquellos días cuando decidió escribir su famoso poema “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías”.
- Dice la autora en el libro que en noviembre de 1934 dio a conocer por primera vez el poema elegíaco y que cuando decidió que se publicara, encargó a su amigo José Caballero las ilustraciones.
La edición, que salió en 1935, estuvo a cargo de Cruz y Raya y por problemas económicos tan solo fue posible imprimir tres dibujos, entre los que se incluyó una orla romántica con el retrato del torero, figurando en la parte de abajo del dibujo la frase “Lo recogió la Blanca Paloma”. Un segundo dibujo “La Cogida y la Muerte” plasmaba el momento en que el torero sufre la cornada y es recogido por unas mujeres y en el tercer dibujo “Cuerpo presente” José Caballero reflejaba el velatorio del cadáver.
Las ilustraciones, al menos dos de ellas, son marcadamente surrealistas. José Manuel Caballero Bonald ha dicho que José Caballero “ha sido considerado el más eminente pintor surrealista español”.
- Mi opinión, le decía a mi tío Marcelino, es que agotó las posibilidades que le ofrecía el surrealismo y desde ahí llegó a la abstracción, abandonó los elementos figurativos que cambió por la expresión de sensaciones y se acercó a la geometrización de los espacios y al informalismo incrustando en sus obras diferentes materias.
- ¡Cómo te expresas sobrino! Ya sabes que la guerra le sorprendió en zona nacional y por circunstancias personales y familiares ahí se quedó. Terminada la guerra colaboró como ilustrador en las revistas del Régimen “Vértice”, “Laureados” y “Escorial”. Pintó murales en edificios públicos y diseñó vidrieras de algunas iglesias. Todo eso es cierto, pero me parece exagerado e injusto que Trapiello le califique de pintor de cámara del Movimiento. Lo cierto es que fue un hombre atormentado por sus contradicciones y esa amargura la trasladó a su pintura.
- ¿Llegaste a conocer personalmente a José Caballero?, pregunté a mi tío Marcelino.
- Coincidí con él en algunas reuniones políticas clandestinas, pero de esa historia hablamos otro día, si quieres.
En el libro encontraría mi tío la historia de cómo en 1964 le encargaron una nueva edición ilustrada del “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías”. Caballero reinterpretó el poema de Lorca y volcó en las nuevas ilustraciones su personalidad y su conciencia social. El resultado fueron unas ilustraciones expresionistas con tendencia a la abstracción. Cuando había entregado las treinta ilustraciones, falleció quien le había encargado la edición y esta no llegó a realizarse y esa nueva obra de Caballero quedó inédita y en propiedad de la editorial Rizzoli.
Comentábamos mi tío Marcelino y yo cómo las referencias al mundo de los toros estaban presentes de la obra de Caballero. Lo habíamos visto en la exposición del Círculo de Bellas Artes: en la serie de “Huellas en la barrera” de finales de los cincuenta, en “Traje de torero” de 1979, en “Toro encajonado” de comienzos de los ochenta o en “La luz del toro” de 1988.
El propietario de Hispánica de Bibliofilia encargó a Caballero unas ilustraciones sobre el mundo taurino y aceptó, a cambio de que fueran ilustraciones de poemas de José Bergamín. El resultado fue la edición de “Al toro” con textos de Bergamín y 20 aguafuertes de José Caballero. La presentación del libro se hizo en la Galería Rayuela de Madrid e intervinieron en ella Caballero Bonald y Rafael Alberti.
- Aun recuerdo, me decía mi tío, que me dijiste que habías adquirido un ejemplar de esa obra pagando a plazos su importe.
- Pero la relación con lo taurino no concluyó ahí, porque en 1986 la misma Hispánica de Bibliofilia editó ocho nuevos grabados de Caballero ilustrando poemas de “La suerte o la muerte” de Gerardo Diego. Es una obra que no se por qué no suele citarse en los listados de obras de José Caballero. También tengo en casa un ejemplar de esa edición.
Seguimos charlando de muchas cosas y dejé que mi tío Marcelino divagase en la nostalgia de sus años de trabajo, cuando había tenido oportunidades de conocer a los personajes más famosos de la época y también a algunos que habían dejado testimonio de sus extravagancias.
- Y ahora nos vamos los dos a cenar. No te admito disculpas.
- Tú sabes que nunca renuncio a que me lleves a alguno de tus restaurantes preferidos.
Cuando iba a comer o a cenar con mi tío me gustaba ir sobre seguro. Con el no me gustaba improvisar o ensayar. En “La taberna del alabardero” seguimos hablando de toros, de pintura y de la vida, mientras dábamos cuenta de un plato de jamón ibérico, de un arroz cremoso con langostinos, de una lubina mi tío y yo de un bacalao a la brasa, acompañado todo ello de un vino Beronia que nos recomendó el propio Luis Lezama, persona por la que mi tío Marcelino sentía un aprecio muy especial y a quien saludó con verdadero afecto aquella noche.