martes, 19 de junio de 2018


Coincidiendo con el mundial de futbol, comento hoyLA PENA MÁXIMA” novela de SANTIAGO RONCAGLIOLO
El escritor peruano Santiago Roncagliolo ganó el premio Alfaguara en 2006 con “Abril rojo”, novela en la que aparecía el personaje de Félix Chacaltana, un funcionario público obsesionado por cumplir con sus deberes, sin habilidades sociales y con una enfermiza relación de dependencia con su madre. “Abril rojo” se situaba en los años 2000 y “La pena máxima”  se sitúa en los años setenta.
“La pena máxima” tiene elementos de novela policiaca, porque hay varios crímenes, un detective bastante particular, Chacaltana, y varias tramas amorosas que añaden interés al argumento. Y hay una relación con el contexto político y con la violencia a escala nacional o internacional. El contexto son las dictaduras militares de los años 70 en América Latina y también hay futbol: el mundial de Argentina de 1978, de donde procede el título. Es una historia negra que se desarrolla a la sombra de los crímenes políticos de las dictaduras latinoamericanas a finales de los años setenta.
Argentina necesitaba ganar a Perú, cuando Perú ya estaba eliminado, por una diferencia mínima de cuatro goles y pasar a la final. Consiguió un resultado favorable de 6-0 que le permitió enfrentarse a Holanda y ganar el campeonato. Dice el autor: “esta historia es la de mis padres, que eran militantes de izquierda, y de muchos de sus amigos, que murieron y desaparecieron en Chile. Pero, además, me gustaba el escenario del fútbol y cómo la dictadura usó el mundial para vender una Argentina pacífica y amable, que no existía, mientras torturaba gente a cuadras de los estadios de fútbol. Además, el mundial de Argentina 78 es inolvidable para cualquier peruano. Para que Argentina llegara a la final necesitaba ganarle 4-0 al Perú, pero nos ganó 6-0, así que es una especie de símbolo del fracaso de las ilusiones”.
La novela comienza en la Lima de 1978. Un hombre que lleva una mochila sospechosa es perseguido por uno de los barrios más populares de la ciudad y es asesinado. Pero nadie ha visto nada, porque la ciudad está concentrada ante el televisor, porque juega la selección peruana en el Mundial de fútbol de Argentina en plena dictadura de la Junta Militar. El mundial fue importante para acallar las voces opositoras en los regímenes de Perú y Argentina.
Un asesinato, la entrega fallida de una mochila con un paquete extraño, un arma de fuego que no figura en los registros, una denuncia mal hecha por una “irregularidad administrativa migratoria menor”, un empleado de archivo, un jefe, una madre, una novia, una sepultura reciente y un viejo  excombatiente republicano con un brazo tembloroso y la nariz venosa por el alcohol, son los protagonistas de esta novela.
El protagonista, Félix Chacaltana, se enfrenta a unos crímenes en un momento crucial para la historia de Perú. Con la operación Cóndor como telón de fondo, el país se esfuerza por salir de la oscuridad de la dictadura militar con la celebración de las primeras elecciones democráticas.
Félix Chacaltana Saldívar, así le llama siempre su madre, es el protagonista de la novela. Es como un niño que no sabe mentir, no conoce de ironías ni de sarcasmos, vive en la misma casa con una madre posesiva, católica practicante y la foto de su padre muerto hace más de una década. Ejerce de novio pero es virgen, tiene poco más de veinte años, es un abogado gris y trabaja en un archivo en un subsuelo lóbrego de una oficina pública, delante de una “carceleta” donde se apiña puñado de presos.
 “La pena máxima”, una novela donde ocurren muchas cosas, absorbe desde su misterioso principio, hasta el final. Me ha gustado esta novela.
La novela se divide en tantos capítulos como partidos jugó Perú en el Mundial (Escocia, Holanda, Irán, Polonia, Brasil y Argentina) aunque el último de ellos se corresponde a la final, el Argentina - Holanda que terminó 3-1 a favor de la selección albiceleste.

miércoles, 13 de junio de 2018

MARUJA MALLO, la gran pintora de la vanguardia española, se exilió en 1937 en Buenos Aires con un salvoconducto que le proporcionó Gabriela Mistral embajadora en Lisboa entonces, respondiendo así a una invitación de los Amigos del Arte de Buenos Aires. Maruja Mallo regresó a España en 1982.

viernes, 8 de junio de 2018

Siempre me ha gustado JAMIE LEE CURTIS. Nació el 22 de noviembre de 1958 en Santa Mónica, California, Estados Unidos. Hija de los también actores Tony Curtis y Janet Leigh.

miércoles, 6 de junio de 2018

Nuevo Gobierno de España.
A mi me parece un gobierno muy solvente.

martes, 5 de junio de 2018

Lita Cabellut es una artista multidisciplinar española que trabaja con óleo sobre lienzo, pero también dibujos en papel, escultura, fotografía. De origen gitano se crio en Barcelona, pero desde los 19 años vive en La Haya.

miércoles, 30 de mayo de 2018


Cerbantes en la casa de Éboli” de Álvaro Espina. Espina respeta la grafía que Cervantes usó para escribir su apellido; eso es, con "b", aunque después toda la novela está escrito con «v».
El contenido de un manuscrito descubierto tras el terremoto de Orán, permite al editor de esta novela reconstruir la vida de Cervantes en Madrid entre 1566 y 1569, antes de su huida a Italia. Aunque el texto aparenta haber sido dictado o escrito por el propio Cervantes, el editor no descarta que se trate de una autobiografía apócrifa, de autor desconocido.
El joven Miguel de Cervantes se instala con su familia en Madrid y entra a formar parte de la casa Éboli como secretario privado de los príncipes y preceptor de su hija Ana. Al mismo tiempo prepara su examen de Bachiller por la Universidad Complutense en el estudio de López de Hoyos.
José Álvarez Junco, resume así la obra: «A partir de un supuesto manuscrito cervantino encontrado en Orán, el autor desarrolla una trama casi policíaca que mezcla gracia y erudición, pasión y distancia, imaginación y trabajo investigador. Componiendo este texto, Álvaro Espina se ha divertido mucho, a la vez que ha aprendido otro tanto sobre las entretelas de la corte de Felipe II y de la vida española del llamado Siglo de Oro.»
Estamos ante una novela culta, bien documentada y bien escrita, una novela de lectura amena, aunque debe leerse de forma reposada.
Hay una enorme investigación que subyace en la novela, porque hay un enorme conocimiento de la época en la que el autor sitúa la acción: sobre la música, los oficios, los mercados, la comida, la literatura que se lee (Tácito, Tito Livio, Plutarco, Maquiavelo), los romances como instrumento para contar historias, La Celestina, Amadís, Tirante el Blanco… Las representaciones teatrales con una referencia por ejemplo a Lope de Rueda; los bailes con referencia a la pavana y la gallarda que forman parte de los escenarios de la novela. La música tiene un espacio significativo en el texto y hay varios capítulos donde es protagonista.
En la novela, situada en el Madrid de los Austrias en el siglo XVI se manifiesta la importancia de la Casa de los Éboli, de los Alba, de los Medina Sidonia, del Duque de Gandía, del Conde Lerma. Aparecen las pugnas doctrinales entre los jesuitas (Francisco de Borja, entre otros) y los dominicos (Luis de Granada) y algunos grandes personajes del Siglo XVI, de la Corte y de fuera de la Corte, por ejemplo el Nuncio Castaneo. Tiene un papel sustancial Ana de Mendoza, la Princesa de Éboli, personaje que forma parte de las leyendas y enigmas de nuestra historia.
De fondo aparecen sucesos decisivos en la historia de España y en la historia de Europa: Trento, Flandes, la Inquisición…y un largo listado de personajes: Melchor Cano, Antonio Pérez, Teresa de Ávila y su reforma del Carmelo, Erasmo de Rotterdam, Archimboldo, Sofonisba de Anguissola…
La novela nos recuerda la personalidad, el proceso y juicio por conspiración y sentencia del príncipe Don Calos, quien estaba llamado a ser el Heredero de la Monarquía Hispánica. En Flandes la corriente de opinión era que Don Carlos quería acabar con la tiranía del Rey y que por ello ordenó recluirle. Sobraban ingredientes para ingresar en la Leyenda Negra y ser protagonista, además, de una ópera de Giuseppe Verdi, con texto de Schiller.
Dice el autor: «Mi aproximación a la novela histórica es de ficción minimalista. Aquello que está documentado no puede editarse. Las únicas licencias que me permito son acerca de cuestiones que se desconocen. Por ejemplo, en este caso, sabemos que la hija mayor de los príncipes de Éboli tuvo un preceptor, pero no el nombre del mismo. En la novela, sitúo a Cervantes como tal para ubicarle en el centro de las intrigas de la corte de Felipe II». “Creo personajes, pero no me invento la vida de los personajes reales. No me separo un ápice de lo que sabemos, de lo que tenemos documentado... Pero como esto último es muy poco, y además hay que interpretarlo, el resto es ficción".

sábado, 26 de mayo de 2018


MARILYN MONROE, por Bert Stern para la revista Vogue en 1962 en su última sesión fotográfica. Murió unas semanas después.