viernes, 13 de agosto de 2021
lunes, 9 de agosto de 2021
“LOS AUSENTES” novela de JUANA CORTÉS AMUNÁRRIZ
La acción se sitúa en el País Vasco de 2007.
Tras el fracaso de la última tregua, ETA prepara un nuevo golpe para demostrar
su fuerza. Dos encapuchados secuestran a punta de pistola a Bixen Alzola,
profesor de universidad y defensor de la vía pacífica como única alternativa
para solucionar el llamado conflicto vasco y por ello es un objetivo de la
banda asesina. Cuando su mujer, Leire, recibe la llamada de la organización
terrorista reivindicando la acción, siente que su mundo se resquebraja. Sabe
que las posibilidades de que su marido salga indemne son mínimas. Durante esa
noche, Leire, una mujer normal y con una vida normal, toma la decisión de hacer
todo lo que esté en su mano para salvar la vida de su marido. No la importará
responder con violencia a la violencia de ETA, ojo
por ojo.
Es una novela dura, con un lenguaje sencillo
y ágil sobre la violencia, una violencia que arrastra a todos los personajes;
sobre el dolor que ha causado ETA. La autora nos introduce en esas páginas
oscuras de nuestra historia reciente, una historia que no conviene olvidar.
La literatura (“Patria” de Fernando Aramburu
es el caso más conocido) ya ha comenzado a abordar el tema del terrorismo de
ETA y lo que ello supuso en la sociedad vasca.
lunes, 2 de agosto de 2021
martes, 27 de julio de 2021
“El enigma Kungsholm” novela de José Yoldi
Se trata de una novela negra con una trama inspirada
en la ingeniería financiera desde un gran despacho de servicios jurídicos y
financieros, expertos en ingeniería fiscal, de los que ayudan a pagar menos
impuestos y a operar desde los límites de la legalidad o fuera de ella:
plusvalías inmobiliarias, fraude del IVA por facturas ficticias, las
recalificaciones, trama de blanqueo de dinero del narcotráfico y asesinato de
un abogado. Y detrás de todo ello, la investigación de una periodista que
conoce bien los entresijos de la policía y las limitaciones de trabajar en un
diario demasiado vinculado con el poder.
Estamos en el Madrid de 1991. Leandro, el conserje de
un inmueble del Paseo de Recoletos, encuentra el cadáver de un hombre en el
patio de luces. Se trata del cadáver de Ildefonso Cortázar, un abogado de
prestigio que lleva los asuntos de Kunghsholm, una multinacional sueca que ha
desembarcado en el mercado inmobiliario español. ¿Se trata de un suicidio o de
un asesinato. Ha caído desde la sala de juntas de la empresa, en el quinto
piso.
El autor dice que la historia que cuenta está
inspirada en un suceso que él cubrió como periodista a comienzos de los años
1990.
En la novela, Paz Guerra, una joven periodista de
investigación del imaginario diario La Crónica, intenta
descifrar el enigma. El abogado
fallecido estaba en todas las salsas de los negocios madrileños y nadie quiere
que éstas sean investigadas. Cortázar se sentaba en el consejo de
administración de un banco junto a Fermín Fernández Román, el consejero
delegado de La Crónica.
La investigación en la que se empeña la reportera la
lleva a un mundo de poderosos: banqueros de rapiña, constructores que no quieren dejar un hueco de España sin su
ladrillo, políticos encantados de codearse con la Beautiful y directivos de periódicos que navegan
entre dos aguas, pero que saben cuál es el agua más segura para sus intereses.
Yoldi es un profesional de la información judicial y
conoce de lo que escribe. Por ello los personajes de su novela: jueces,
fiscales, abogados, policías y forenses son muy creíbles, como lo son los
periodistas que aparecen en el texto, desde el reportero Kiko Merino, que acosa
a las becarias, hasta el director, pasando por el jefe directo de Paz Guerra,
el cuarentón Agustín Cantero.
jueves, 22 de julio de 2021
Notas
después de leer “El café sobre el
volcán” de Francisco Uzcanga.
El
Berlín de entreguerras fue un hervidero artístico. Y su epicentro se situaba en
el Romanisches Café. No es extraño que las visitas guiadas de la época se
detuvieran a sus puertas y lo calificaran como «el olimpo de las artes
inútiles, la sede de la bohemia berlinesa». Los visitantes podían encontrarse,
con más o menos frecuencia, a personajes capitales en la cultura del siglo XX.
De Stefan Zweig a Marlene Dietrich, de Albert Einstein a Sylvia von
Harden, de Billy Wilder a Carola Neher, de Otto Dix a Else Lasker-Schüler, de
Bertolt Brecht a Käthe Kollwitz, de Josep Pla a Egon Erwin Kisch, y también a Joseph
Roth, Kurt Tucholsky, Alfred Döblin, Walter Benjamin, Heinrich Mann....
La
crónica del Berlín de entreguerras arranca en 1922 y acaba en el fatídico año
1933. Este libro recrea el ambiente del café y nos avanza momentos de las vidas
de sus más ilustres clientes, todas ellas atravesadas por los intensos dilemas
que sacudieron la primera mitad del siglo XX, como la Primera Guerra Mundial o el auge del fascismo.
Los nazis como el siniestro Goebbels, escritor
frustrado, situarán a este café en su punto de mira.
"Los
judíos bolcheviques están sentados en el Romanisches Café y urden ahí sus
siniestros planes revolucionarios; por la noche invaden los locales de
esparcimiento de la Kurfürstendamm, se dejan incitar al baile por orquestas de
negros y se ríen de las miserias de la época". El autor de la frase es
Joseph Goebbels, ministro de Propaganda de Hitler.
Cuando
se acaba la lectura uno se pregunta qué hubiera sido de Europa si toda esa
explosión de talento hubiera seguido reuniéndose en el Romanisches Café,
divirtiéndose, sableándose, criticándose y generando tal explosión de
creatividad.
Algo
similar ocurre cuando uno estudia el exilio español después de la Guerra Civil
y se pregunta que hubiera sido de España con la presencia de todo aquel capital
humano que tuvo salir del país.
Resultan
muy interesantes sus explicaciones sobre la inflación de 1923, que enlaza con
el asesinato de Walther Rathenau y sus observaciones sobre los motivos que
auparon a Hitler al poder.
El
Berlín de los años veinte es también el Berlín de la emancipación de las
mujeres, a las que la ausencia de los padres y esposos durante la Gran Guerra
había demostrado que no sólo era posible vivir sin hombres, sino también que
podían ejercer con éxito los diversos roles y cargos que su ausencia había
dejado vacantes. Nos imaginamos a las mujeres de aquel Berlín, caminando
apresuradas durante el día con el corte de pelo a lo bubi y zapatos planos para salir luego por la
noche con un cigarrillo con boquilla, liberadas por fin de la faja de sus
madres y abuelas, descaradas, libertinas y tremendamente vivas.
El
éxito y el papel emblemático del Romanisches Café se explican por su función de
reunir entre sus paredes a todo aquel universo cultural en efervescencia,
incluyendo, por supuesto, a los ansiados mecenas. El Romanisches Café no
tardaría en tener también una mesa para la Gestapo.
En
marzo de 1933, una patrulla nazi entró y destrozó el mobiliario.
En 1943
una bomba aliada se lo llevó definitivamente.
“El
Romanisches encarnó el Berlín de aquella época. Es decir, todo aquello que
odiaban los nazis: el cosmopolitismo, la modernidad, la literatura de
asfalto…”, asegura el autor.
Un libro documentado y de lectura muy recomendable.
domingo, 18 de julio de 2021
martes, 13 de julio de 2021
Yasmina Khadra es el pseudónimo del escritor argelino Mohammed
Moulessehoul. Es el autor de títulos como “Morituri”, “Lo que
sueñan los lobos”,” El escritor”, “Las golondrinas de Kabul”, “El atentado” o “Lo
que el día debe a la noche”.
Notas
después de leer “Dios no vive en La
Habana” de Yasmina Khadra.
Los nuevos aires en
La Habana no parecen afectar a Juan del Monte Jonava. A sus sesenta años, sigue
cantando sones, rumbas y boleros en el café Buena Vista como lleva haciendo
desde hace décadas: levantando la pasión del público con su voz, especialmente
de las turistas extranjeras. Se le conoce como Don Fuego. Pero los tiempos
están cambiando y la privatización del Buena Vista le deja en la calle sin
empleo. Don Fuego piensa que, dada su reputación, alguien le contratará, pero
las oportunidades no llegan como el esperaba. Nadie le llama, salvo para algún
bolo de telonero El encuentro con Mayensi, una joven misteriosa e inestable que
huye de la Policía, recién llegada a La Habana en busca de empleo, dará un
vuelco a su existencia. Recupera la pasión y las ganas de vivir. Pero la
extraña actitud de Mayensi puede hacer que la felicidad recuperada sea solo un
paréntesis. Con la música cubana de fondo y el sonido de las olas, Yasmina
Khadra nos adentra en el país de los contrastes y los sueños sin cumplir.
Cuba es
la protagonista de la historia. El autor argelino narra la vida
cotidiana de miseria y supervivencia de la mayoría de los cubanos y el
contraste con las fiestas que se organizan para los dirigentes, la actuación de
los chivatos de la Policía y el funcionamiento de la burocracia del régimen.
Una
novela que se lee de un tirón, con el sabor de ese ambiente cubano que resuena al compás
de su música.







