jueves, 17 de noviembre de 2016
sábado, 12 de noviembre de 2016
“LA LUZ MUERTA” de JOSÉ JAVIER ABASOLO
Durante los últimos
meses, la sala de autopsias de Andoni Zubikarai, patólogo del Instituto Medicina Legal en el País
Vasco, recibe un número sospechoso de cadáveres de jóvenes fallecidos como consecuencia
del consumo de droga, de una partida de heroína de alta pureza. Erika Pereda es
una de esas jóvenes pero, según sus amigos, ella no encaja con el del
consumidor habitual.
El antiguo ertzaina y
ahora detective Mikel Goikoetxea,”Goiko”, momentáneamente
relajado en su trabajo diario gracias a una herencia inesperadamente recibida,
es coaccionado a indagar los entresijos de esa muerte. Le acompañará en la
investigación Agurtzane, supuesta sobrina de un Juez importante y amiga de
Erika.
Una investigación
difícil por las causas que la originaron y que exigirá toda la atención y buen
hacer del detective en el complejo entorno de Bilbao y algunos de sus bajos
fondos.
Una buena novela
policial, con una historia creible, con personajes de verdad, amena para la
lectura y bien escrita.
martes, 8 de noviembre de 2016
Estuve viendo en Madrid, en el
Museo Reina Sofía, la exposición “CAMPO CERRADO. ARTE Y PODER EN LA
POSGUERRA ESPAÑOLA. 1939 – 1953”.
“Campo cerrado” es el título de la
novela de Max Aub que se centra en los años previos a la guerra civil.
La exposición nos sumerge en los
años de la victoria franquista, de una España gris, de miedos, de censuras, de
pistoleros con correajes, de curas y obispos de sonatas negras y brazo en alto.
Una España aislada internacionalmente. Franco era un aspirante a duce que había ganado una guerra con
demasiados muertos y demasiados exiliados y vencidos.
En la exposición están los jóvenes
Miró y Dalí, Zuloaga y un espectacular “Retrato de familia”, Gutierrez Solana, Pancho
Cossío, Daniel Gutierrez Díaz, Picasso…y muchos nombres olvidados del lado de
los vencedores y de los vencidos.
Están los agrios carteles de
propaganda falangista, la palabrería hueca pero insultante de personajes como
Rafael Sánchez Mazas, de González Ruano que en 1948 afirmó: “Picasso ha hecho el juego a un pintura sin
patria, a una pintura de engaños, a una pintura judía”, de un Giménez
Caballero que decía: “A los rojos hay que
vencerlos también en el arte”.
La exposición nos lleva a Benjamín
Palencia, a Alberto Sánchez que trabajaba en Moscú, a José Caballero, a Modesto
Cuixart…
Hay referencias a lo que supuso de
novedad y ruptura Carmen Laforet, Camilo José Cela, Buero Vallejo, Dámaso
Alonso y el exilio donde trabajaban personas como Maruja Mallo o Luis
Quintanilla.
Me interesó en la exposición el
recuerdo al pabellón español de la IX Trienal de Milán de 1951, con un pabellón
concebido por José Antonio Coderch y Rafael Santos Torroella.
El régimen se aprovechó tratando de
apropiarse de los éxitos de esa arquitectura en el ámbito internacional. El
ministro Ruiz Jiménez aprovechó el éxito de Milán para convocar la I Bienal
Hispanoamericana de Arte y crear el Museo de Arte Contemporáneo.
Muy buena exposición. En algunos
momentos impresiona, como cuando se ve un muy nutrido grupo de uniformados y
militares visitando una exposición de Bellas Artes.
viernes, 4 de noviembre de 2016
“EL ABRAZO” (1976) de JUAN GENOVÉS
Es
un cuadro muy vinculado a la Transición en España y simboliza la reconciliación
después del franquismo. El cuadro pertenece al Museo Reina Sofía, aunque no
está expuesto en la colección permanente, algo con lo que personalmente
discrepo. Desde el 7 de enero de 2016 está en el Congreso de los Diputados.
miércoles, 2 de noviembre de 2016
UNA
LEGISLATURA DE INCÓGNITAS
(Publicado
en El Diario Montañés: 30.10.16)
Después de un
año de “gobierno en funciones” y de “oposición en paréntesis”, comienza una
nueva legislatura en la que nadie podrá desarrollar en solitario su programa ni
aprobar sus iniciativas.
Pero los problemas que nos afectan: la sostenibilidad
futura de las pensiones, la financiación de las competencias gestionadas por
las Comunidades Autónomas, el nuevo anclaje de la articulación territorial, la
corrección de la deriva política en Cataluña, la necesaria cohesión social y
territorial, las cifras del paro, la precariedad laboral, la reforma fiscal, el
pacto en educación, la defensa de la sanidad pública, la presencia en el mundo…son
problemas que van a requerir respuestas, y esas respuestas sólo podrán llegar
desde acuerdos entre un gobierno sin mayoría y una oposición plural que
necesita definir perfiles políticos después de unos meses de mucho ruido y
escasas nueces.
El conservador Sr.
Rajoy ha vuelto a demostrarnos que nadie como él sabe gestionar las esperas,
los silencios y los tiempos. Siempre le ha dado buenos resultados esa peculiar
forma de actuar. Tengo para mí que su modelo es Giulio Andreotti. Aún le quedan
unos años para emparejarse con el político italiano, pero tiempo al tiempo.
La posición del
PSOE en la investidura del nuevo Presidente del Gobierno no es resignación, ni el
golpe palaciego que predica el retórico Sr. Iglesias, el mismo Sr. Iglesias que
ha vuelto a la retórica de los procesos constituyentes, a la búsqueda de una
huelga general, a la pretensión de ocupar determinados espacios públicos y que hace
unos meses votó en contra de que hubiera un Presidente del PSOE. No hubo un
Presidente socialista, porque no le interesó al cansino e inmovilista Sr.
Iglesias y a su holding.La posición del
PSOE, en una acertada rectificación, es un acto de coherencia y de responsabilidad
institucional; es la respuesta dolorosa pero lógica a unos resultados
electorales que no permiten otra alternativa; es la expresión de haber asumido
siempre un sentido de Estado, algo sustancial a un PSOE comprometido con los
problemas de España; es la posición crítica a los populismos y los
nacionalismos excluyentes e irredentos; es una manifestación de utilidad
política, dejando que reposen tensiones y trabajar para articular una respuesta
socialdemócrata a los problemas desde un PSOE que sea valorado como un
instrumento sólido para una mayoría social.
Optar en estas circunstancias por
la ética de la responsabilidad, no conlleva renunciar a la ética de las
convicciones.
Un PSOE que
viene perdiendo votos y apoyos desde las elecciones de 2011, que vive una
realidad triste en muchas Comunidades Autónomas, no puede mantener los mismos
liderazgos y el mismo discurso ante tanto destrozo. ¿Qué lógica tiene rechazar
que el Sr. Rajoy pueda ser Presidente del Gobierno y aceptar con normalidad el
pacto con un regionalismo local cuya ideología ni está ni se la espera?
Abandonar la
radicalidad artificiosa y pensar en ser útiles a la sociedad, no es un esfuerzo
vano en política. En política importa recuperar los valores éticos y morales de
una sociedad muy plural. Ser más radical con las palabras no es ser más útil,
porque no se puede responder con respuestas simples a preguntas complejas, como
no se puede sustituir a la democracia representativa con un régimen
asambleario.
El PSOE, como el
resto de la socialdemocracia europea, tiene que enfrentarse a una realidad poco
propicia: un crecimiento que no es sólido y que nadie sabe si será sostenible y
que, además, no es equitativo en el reparto de los beneficios.
La
socialdemocracia siempre apostó por el reformismo gradualista, por desarrollar
proyectos que equilibraran la relación entre el Estado y el mercado: “todo el
mercado posible y todo el Estado necesario”. Hoy no parecen estar activos esos
nuevos proyectos y se prefiere navegar por la gestión inmediata frente a la
estrategia del proyecto, y eso es hoy
una parte sustancial de la crisis de la socialdemocracia en Europa y en España.
En un Parlamento
fragmentado como el actual, sin mayorías claras, que va a ser el mejor
contrapeso al Ejecutivo, la oposición tendrá un protagonismo esencial y una
responsabilidad sustancial, si se quiere avanzar en la dirección de algo
similar a una agenda reformista y, en ese camino, la aportación del PSOE será
decisiva. Porque si no fuera así, como ha escrito Juan Claudio Ramón, la
derrota del PSOE sería también la derrota de España. Ojalá fuéramos la
Dinamarca de la etapa constructiva, eficaz y colaborativa de la
socialdemocracia entre 1993 y 2001, pero estamos en España.
Decía el Sr.
Rajoy que dada la situación política, tendría que hablar y dialogar mucho, que
tendría que ganarse los apoyos. Está bien como declaración de intenciones, pero
¿aprenderá el Sr. Rajoy a dejar de ser el Sr. Rajoy por una temporada? Se ha superado la investidura y Rajoy podrá formar
Gobierno, pero queda ahora que consiga lograr la gobernabilidad y la
estabilidad, y por ello comenzamos una legislatura de duración indeterminada y
cargada de incógnitas e interrogantes.
Es el tiempo de
la Política.
jueves, 27 de octubre de 2016
Max Aub y su hija Elena
MAX AUB era miembro
del PSOE y al inicio de la Guerra Civil fue enviado desde Madrid a París como
agregado cultural de la embajada española. Allí, Max Aub se empeñó en pagar,
con entrega del correspondiente recibo de 150.000 francos de la época a Picasso, en 1937, para que
pintara el “Guernica” con destino al
pabellón español de la Exposición Universal de París. Picasso quería hacerlo
gratis, pero Aub insistió en abonar ese trabajo en nombre del gobierno de la II
República. Ese documento firmado de haber cobrado el encargo, permitió
certificar la propiedad española del mural y que éste, un tiempo después, volviera
a España desde el MoMA neoyorkino.
El 10 de septiembre de 1981, en la bodega de un Boeing, en un
vuelo comercial de Iberia procedente de Nueva York, llegaba a Madrid el “Guernica” de Picasso.
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