sábado, 13 de marzo de 2010



Todos los jueves por la noche no suelo perderme en el Canal 21 de Canal+ la serie “The good wife” (La buena esposa), protagonizada por Julianna Margulies y dirigida por Tony y Ridley Scout, que aportan calidad cinematográfica a la serie, de gran éxito en Estados Unidos.
Se recrea en clave de ficción un reciente escándalo político – sexual que le costó la dimisión al gobernador de Nueva York Eliot Spitzer, casado con Ashley Depré.
La serie destaca la actitud de la esposa ante la humillación personal que supuso el escándalo público de su marido. Ella asume su responsabilidad familiar y profesional, intentando, desde su trabajo, superar el drama en el que se ha visto envuelta. Es una mujer inteligente y no quiere ser una mujer frágil.
Para mi una buena serie de ficción con la referencia de la realidad, que puede quizá generar polémica por la actitud compasiva de la esposa, que para algunos puede ser una actitud valiente y para otros una actitud resignada.
Personalmente me gusta Julianna Margulies, a quien no había visto en los episodios de “Urgencias”, pero sí en los de “Los Soprano” en los que trabajó.

5 comentarios:

Elvira dijo...

No conozco la serie, pero pienso que lo importante no es cómo la vean los demás, sino si ella decide hacer aquello que desea de verdad.

Uno puede decidir quedarse o marcharse de una relación por las razones adecuadas o por las equivocadas, y las equivocadas son siempre aquellas en las que uno se traiciona. El orgullo no es lo importante, pero ser fieles a nosotros mismos sí lo es, y mucho.

Escéptico dijo...

A mi, Elvira, lo que me gusta de la serie es precisamente eso: la decisión de la protagonista para hacer lo que ella cree que debe hacer.

Sotogrande dijo...

Hacer lo que uno cree que debe hacer, qué gran debate!!

Hacer lo que uno cree.
Hacer lo correcto.
Hacer el bien.
Hacer lo que a uno le conviene.
Hacer lo que a uno le salga de los huevos!

Yo solo sé que hay que hacer, algo, lo que sea, y rezar para que salga bien! O sea, deseo acertar en mis juicios y acepto sugerencias.

Hay que tomar decisiones, acompañarlas de hechos, aceptar sus conseqüéncias, y no sentirse demasiado orgullosos si nos han salido bien ni autoinculparse demasiado si nos salieron mal.

Uff, qué dificil!!

P.D.
(Eso si, pero qué buena que está la señora, Escéptico en eso reconozco que tienes siempre muy buen gusto.
Ya sabe Mónica que le estas haciendo el salto?)

Escéptico dijo...

Sotogrande, hay que hacer lo que uno cree que debe hacer y no siempre se acierta ni se complace con ello a los demás. Pero nadie nos privará de decir que hicimos lo que creíamos que se debía hacer en ese momento, en esas circunstancias, con fidelidad y lealtad a uno mismo.

adelaida dijo...

Qué difícil es acertar y saber lo que debes hacer en cada momento, para no herir a los demás. Se sufre muchísimo pensando en esas cosas, sobre todo cuando hay otra persona de por medio.

Muchas veces es mejor no pensarlo!!!