miércoles, 16 de diciembre de 2009



MI SOLIDARIDAD CON AMINETU HAIDAR
Pienso, mientras redacto este comentario (lunes 7 de diciembre), que ojalá cuando se publique esté solucionada satisfactoriamente la situación de la activista saharaui Aminetu Haidar.
Si Marruecos fuera una democracia homologable donde se respetaran los derechos humanos, y si la comunidad internacional y los gobiernos de España hubieran reconocido la identidad, la dignidad y los derechos del pueblo saharaui, este problema no se hubiera desencadenado.
Aminetu Haidar, detenida el día 13 de noviembre en el aeropuerto de El Aaiún a su llegada desde Las Palmas procedente de Estados Unidos, fue expulsada por las autoridades marroquíes el pasado 14 de noviembre, porque se había negado a escribir “marroquí” en la casilla destinada a hacer constar su nacionalidad en el impreso a presentar en el control aduanero del aeropuerto. Fue entonces embarcada a la fuerza en un avión y expulsada a Lanzarote, después de que las mismas autoridades marroquíes la hubieran retirado su pasaporte, el mismo pasaporte con que el había viajado en ocasiones anteriores.
Si aquel día entró en territorio español sin pasaporte, debió ser por un error en los controles aduaneros o por razones humanitarias. En todo caso, no tenía por qué solicitar otro pasaporte a Marruecos, ni aceptar como bueno un pasaporte español.
El pasado 4 de diciembre, Marruecos no permitía el regreso de la ciudadana saharaui al negar la entrada en El Aaiún del avión medicalizado que iba a trasladarla, portando un “salvoconducto” expedido por el Ministerio de Exteriores español que garantizaba su seguridad inicial a la llegada. Cuando parecía que se había obtenido la autorización para el vuelo, Marruecos, que ocupa sin derecho alguno el Sahara Occidental y por ello el aeropuerto de El Aaiún, negó el permiso de aterrizaje del avión que trasladaba a Aminetu Haidar.
¿Alguien tenía dudas de la calidad humana del monarca alauí y de sus políticos cortesanos? ¿Cómo interpretar sino como un acto de cortesanos que los partidos políticos de Marruecos pidieran al gobierno de su Majestad El Rey (de Marruecos) que no proporcionara un pasaporte a Aminetu Haidar, cuando era el propio gobierno quien había retirado el pasaporte a la ciudadana saharaui residente en El Aaiún? ¿Qué se puede esperar de un régimen como el marroquí que exige a cualquier disidente saharaui que pida perdón al Rey por no aceptar que es su súbdito?
Más allá del incumplimiento de leyes de fronteras por parte de Marruecos y de España, lo que me parece sustancial es destacar la arbitrariedad, la prepotencia, el chantaje, la hostilidad y la soberbia del Gobierno de Marruecos.
El culpable del problema de Aminetu Haidar es el Gobierno de Marruecos, y la diplomacia española no debiera admitir en silencio y como normales los comportamientos feudales del monarca alauí y de su gobierno.
España y la comunidad internacional deben asegurar el regreso inmediato de Aminetu Haidar, defensora de los derechos humanos del pueblo saharaui, a su patria, a su casa, al Sahara Occidental, ocupado ilegalmente y a la fuerza por Marruecos, y garantizar que sea un regreso seguro y sin represalias.
Si España recibe este trato de Marruecos, España debiera tomar muy buena nota. España, en vísperas de presidir la Unión Europea, no merece el desprecio que está recibiendo de Marruecos.
Con su actitud, Aminetu Haidar ha recordado que hay en ella bastante más que un problema personal, esta recordando el problema del abandono del pueblo saharaui, el problema de descolonización no resuelto del Sahara Occidental, el problema de las renuncias españolas desde 1975.
Mientras se mantenga sin resolver el contencioso del Sahara Occidental y Marruecos siga sin cumplir las Resoluciones de Naciones Unidas y siga imponiendo unilateralmente su voluntad sobre un territorio y un pueblo bajo la proclama real de “patriotismo o traición”, mientras Marruecos no acepte que la identidad saharaui existe y tiene derecho a seguir existiendo, los casos de Aminetu Haidar se seguirán repitiendo, como lo expresan los 43 presos políticos saharauis que cumplen condenas en cárceles marroquíes.
(Artículo publicado en “El Diario Montañés” el 10.12.09)

Hoy, las cosas siguen desgraciadamente, igual.

4 comentarios:

Yo dijo...

Gracias por escribir estos articulos

Anónimo dijo...

Hasta cuándo vamos a seguir así mientras se debilita su cuerpo?
Alberto

Sotogrande dijo...

Buen artículo.

Escéptico dijo...

Lo importante hoy es que Aminetu Haidar haya regresado a casa.
Tiempo habrá para analizar y comentar la realidad política y social de Marruecos; el problema del Sahara Occidental; nuestras relaciones con Marruecos o el papel de la diplomacia española en este problema.