martes, 22 de junio de 2021
viernes, 18 de junio de 2021
Notas de cuando leí “La cara norte del corazón” de Dolores Redondo.
Es lo
que se ha llamado “precuela” (la palabra no me gusta mucho) de la Trilogía del
Baztán (“El guardián invisible”, “Legado en los huesos”, y “Ofrenda a la
tormenta”). Desvela al lector los inicios de la carrera policial de
Amaia Salazar y las razones que obligaron a su tía Engrasi a alejarla del Baztán.
"Cuando
Amaia Salazar tenía doce años estuvo perdida en el bosque durante dieciséis
horas. Era de madrugada cuando la encontraron a treinta kilómetros al norte del
lugar donde se había despistado de la senda. Desvanecida bajo la intensa
lluvia, la ropa ennegrecida y chamuscada como la de una bruja medieval
rescatada de una hoguera, y, en contraste, la piel blanca, limpia y helada como
si acabase de surgir del hielo.”
En
agosto de 2005, mucho antes de los crímenes que conmocionaron el valle del
Baztán, Amaia Salazar de veinticinco años, subinspectora de la Policía Foral,
participa en un curso de intercambio para policías de la Europol en la Academia
del FBI, en Estados Unidos, que imparte Aloisius Dupree, el jefe de la unidad
de investigación. Una de las pruebas consiste en estudiar un caso real de un
asesino en serie a quien llaman «el compositor», que siempre actúa durante grandes
desastres naturales atacando a familias enteras y siguiendo una puesta en
escena casi litúrgica. La sagacidad de Amaia hará que se convierta en parte del
equipo de la investigación que la llevará hasta Nueva Orleans, en
vísperas del peor huracán de su historia, el Katrina,
para intentar adelantarse al próximo crimen del asesino.
En la
novela se nota el impacto en Dolores Redondo de la tragedia del huracán
Katrina, que arrasó Nueva Orleans y otras ciudades del sur de Estados Unidos a
finales de agosto de 2005. Fueron 1.836 las personas que murieron, unas por el
impacto del propio fenómeno y otras días después, en medio de la miseria y la
inanición, mientras esperaban la ayuda del Gobierno o la presencia del
ejército.
Sin
embargo la novela se remonta en el tiempo, a la época en que Amaia Salazar
tenía 12 años y vivía en Elizondo, en el norte de Navarra. Al auscultar en el
pasado de la protagonista, la historia va dejando al descubierto los motivos
por los que ella nunca quiso regresar a su tierra natal.
Cuando
Amaia se dispone a partir a Nueva Orleans recibe una llamada de su tía Engrasi
desde Elizondo que despertará en Amaia los fantasmas del pasado, enfrentándola
de nuevo al miedo y a los recuerdos de su infancia. Mientras la unidad de
investigación de Dupree se dirige al ojo del huracán, la joven policía se
interna, a su vez, en su propia tormenta, muy parecida a la que deja tras de sí
un paisaje dantesco en las calles anegadas de Nueva Orleans. Y a ambas deberá
enfrentarse Amaia si quiere dar con «el compositor». Porque no solo deberá
lidiar con el equipo del FBI y con algunas zancadillas y deslealtades por parte
de una agente federal demasiado ambiciosa, sino que también tendrá que
enfrentarse a la difícil situación de emergencia provocada por el huracán.
lunes, 14 de junio de 2021
martes, 8 de junio de 2021
Notas después de leer
“Vengaré tu muerte” una nueva novela de Carme Riera
Con Vengaré tu muerte Carme Riera regresa de
nuevo a la novela negra, dando continuidad a su primera incursión en el género
en 2012 con “Naturaleza casi
muerta”.
Como en su anterior novela, vuelve a
crear la figura de una mujer detective privada, Elena Martínez Castiñeiras que trabaja en la agencia Holmes
& Holmes.
En esta ocasión su protagonista respirará en una atmósfera de corrupción y tiene claro que no parará hasta conseguir su
objetivo.
"Me llamo Elena Martínez
Castiñeiras y durante diez años trabajé como detective privado. Quizá fue mi
afición a las novelas policíacas lo que me llevó a escoger, después de
abandonar, por aburrida, la carrera de Derecho, los cursos para llegar a ser
detective, una profesión que me iba a permitir, o eso creía, no solo resolver
los casos que habrían de encargarme sino escribir sobre ellos sin faltar ni un
punto a la verdad".
Ella quiere tranquilizar su
conciencia y recobrar la paz y es lo que mueve a la detective Elena Martínez a intentar reabrir un
caso en el que intervino unos años antes y en el que, debido a sus
investigaciones y argumentos, se condenó a dos personas injustamente.
Elena recibe un encargo de Monserrat Bofarull para que
encuentre a su marido, Robert
Solivellas, trabajador
de la empresa Tibidabo Assessors, que ha desaparecido en extrañas
circunstancias unos días antes y gran aficionado a las figuritas de belenes
llamadas caganers, típicas de Cataluña. Elena pronto
se percatará que detrás de esa desaparición subyace un mundo corrupto y la
lacra de la pederastia, la cara oculta de algún sector de la sociedad barcelonesa de los últimos años. Solivellas es descubierto ahorcado
en lo que parece un suicidio. Cuando la detective Elena Martínez comienza a
tirar del hilo, descubre verdades insospechadas. La detective nos irá contando
cómo comenzaron las cosas y los motivos que le indujeron a forzar la
investigación para llegar al fallo condenatorio del jurado.
Una
buena novela ambientada en Barcelona, original, atractiva, bien escrita, en un
tono no exento de humor y desenfado.
Brevemente
aparece en esta novela la
subinspectora Manuela Vázquez (un claro homenaje a Manuel Vázquez Montalbán)
que protagonizaba su novela anterior “Naturaleza casi muerta”.
jueves, 20 de mayo de 2021
Notas después de leer la novela “AGUACERO” novela de LUIS ROSO.
La acción de la novela se sitúa en España en el año 1955,
cuando el inspector de la Brigada de Investigación Criminal Ernesto Trevejo recibe el encargo de investigar
cuatro crímenes en un pueblo de la sierra madrileña, Las Angustias, donde se
está construyendo un pantano. Dos guardias civiles han sido torturados hasta la
muerte y el alcalde del municipio y su esposa han sido asesinados a sangre
fría. Un posible asesino en serie podría aterrorizar a la región mientras se
desarrollan las obras del pantano. Encargan al inspector que el asunto se
resuelva cuanto antes y sin escándalos. Trevejo no entiende bien el porqué de esta decisión,
porque él pertenece a la policía y el caso lo está llevando la Guardia Civil
del lugar. A su llegada al pueblo le adjudican a
Ernesto un ayudante, Aparecido Gutiérrez, un joven guardia civil con muy escasa
experiencia y que se siente
fascinado por el inspector que ha llegado de Madrid. Se llama Aparecido como homenaje a la Patrona de la
tierra donde nació: Santander. No son menos
atractivos los personajes secundarios de la novela.
Seguimos los pasos de una investigación que destapará odios,
secretos del pasado e intereses ocultos, la novela nos traslada a una España en
blanco y negro en un escenario rural y un
desfile de personajes muy variopintos que ocultan mucho más de lo que muestran. Es una novela negra en los años más duros del
franquismo. Está presente la Guerra Civil, las torturas policiales, el
poder de los nuevos empresarios hechos al rebufo del nuevo régimen, la presencia de la iglesia, el miedo de los trabajadores. La mayoría de los que trabajaban en aquellas obras
públicas han abandonado su entorno en busca de una vida un poco mejor de
la que tenían y sobreviven con un salario muy bajo y viviendo en condiciones
muy precarias.
La novela, bien ambientada, refleja la sociedad de la época, con un estilo literario y unos
diálogos cuidados.








