
Habitualmente llevo conmigo
una libreta en la que escribo notas que después me servirán para un poema, para un artículo, para una entrada a este blog para nada. Estas son algunas de esas notas.
Compro y escucho el disco "X1FIN. Juntos por el Sahara", que por 7,95 Euros se puede comprar en los quioscos. Son 30 los músicos y actores que con la colaboración de El País se han unido para desarrollar este proyecto solidario.
En el comentario de 4.01.10 de Javier Menéndez Llamazares "Cultura sin papeles" en El Diario Montañés escribe "Determinados blogs, mantenidos por escritores, se orientan hacia la actualidad y se convierten en creadores de opinión. Una buena muestra sería "Un Santander posible", mantenido por el poeta Regino Mateo, o el "Diario de un escéptico" de Jesús Cabezón. Se agradece, muy de veras y de corazón, el comentario.
Haití nos está dejando el impacto de las imágenes de una impresionante tragedia humana.
Ha muerto en Torrelavega Aurelio “Pity” García Cantalapiedra. Le tenemos que agradecer su trabajo como hombre de la cultura, su dedicación en la edición de Peñalabra durante muchos años. A el le debo la publicación de mis primeros poemas, precisamente en Peñalabra, algo que siempre le agradecí. Recuerdo mi encuentro con el en 2004, con ocasión de una exposición homenaje que se organizó desde la Obra Social de Caja Cantabria en la que algo tuve que ver. De aquel día, conservo una fotografía enmarcada en mi cuarto de trabajo, entre mis libros.
Leo que entre 1996 y 2006 se publicaron en Francia 500.000 títulos, que colocados uno tras otro alcanzarían los 11 kilómetros. Son esos los libros que la Biblioteca Nacional francesa ha donado a la Biblioteca de Alejandría.
Veo en teatro la obra de Alan Bennett “Los chicos de historia”, con dirección y protagonismo de José María Pou. Muy buena puesta en escena, buen texto y buena compañía con actores, muchos de ellos jóvenes, a los que se agradece que sepan vocalizar.
Veo también la obra “Días de vino y rosas” de J.P. Miller´s, con dirección de Tamzin Towsend e interpretada por Carmelo Gómez y Silvia Abascal. Es un texto que hemos visto en cine, en una película inolvidable con Jack Lemmon y Lee Remick. En teatro los espacios quedan más acotados, pero están bien resueltos en esta puesta en escena. Muy buena interpretación de Carmelo Gómez y buena la de Silvia Abascal. Se agradece que actores famosos hagan teatro y que ese teatro se vea en “provincias”.