lunes, 20 de marzo de 2017


“TAMBIÉN MUEREN ÁNGELES EN PRIMAVERA” de JOSÉ LUIS IBÁÑEZ. En la Barcelona convulsa de la primavera de 1937, el detective Toni Ferrer identifica el cadáver de una niña de once años a la que lleva semanas buscando. Comienza una lucha contra el tiempo tratando de dar caza a un monstruo, autor, casi con certeza, de ese y otros asesinatos. Ferrer, ahora enrolado en los servicios secretos, se enfrenta a una serie de asesinatos de niñas y se topa con un muro de mentiras y silencios. La policía parece más interesada en echar tierra sobre el asunto que en atrapar al asesino. Todas las puertas para investigar al culpable están cerradas puesto que en medio de la guerra, nadie quiere meterse en líos y Ferrer tendrá que buscar sus propios aliados para llegar hasta el culpable. Actuará por su cuenta hasta descubrir la verdad, aunque ponga en riesgo su vida y la de aquellas personas que le ayudan en su búsqueda.
El detective debe enfrentarse, además, con agentes rusos e italianos dispuestos a cambiar el rumbo de la Guerra Civil española. La novela recrea con acierto la atmósfera de los terribles días de la Guerra Civil en Barcelona.
La novela mezcla elementos de novela negra, de misterio, con hechos históricos, incluyendo datos de los servicios secretos rusos, italianos y franceses, junto a organizaciones como las FAI (Federación Anarquista Ibérica), POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) y los elementos de la “quinta columna”.