sábado, 25 de febrero de 2017

El novelista RAMIRO PINILLA falleció el 23 de octubre de 2014. Tenía 91 años. Comenzó a publicar en 1960 (“Las ciegas hormigas”, Premio Nadal), pero tardó en ser reconocido por los lectores.
Su gran obra es la Trilogía “Verdes valles, colinas rojas” integrada por “La tierra convulsa”, “Los cuerpos desnudos” y “Las cenizas del hierro”. De su pasión por el Athletic de Bilbao surgió “Aquella edad inolvidable”. En 2006 publica “La higuera” un relato estremecedor donde narra cómo los falangistas iban buscando por los caseríos y pueblos gente a la que fusilar. En 2009 se introduce en la novela negra y crea a personajes como Sancho Bordaberri, dueño de una pequeña librería en Getxo que se trasforma en el detective Samuel Esparta cuando investiga. Con ese protagonista y con los personajes que le acompaña escribió “Solo un muerto” en 2009, “El cementerio vacío” en 2013 y la última “Cadáveres en la playa”. En este blog he comentado alguna de las novelas de Ramiro Pinilla.
“Cadáveres en la playa”, última novela de Ramiro Pinilla,
Un Samuel Esparta ya maduro, que mantiene contra viento y marea su peculiar librería en Getxo, recibe en los años setenta la visita de una señora, Juana Ezquiaga, vecina de la localidad, que quiere contratarlo para que averigüe la desaparición, mucho tiempo atrás, del que fue su amor de juventud. Juana sabe por un anciano pescador que las corrientes están llevándose la arena de la playa de Arrigunaga, y que pueden emerger los cadáveres que en ella se esconden. En uno de los fusilamientos de la guerra civil, los falangistas abrieron una fosa común allí, y el pescador le ha contado que en el último momento apareció alguien con una carretilla portando un cadáver, Estebe Barrondo, el que fuera su novio y único amor. A Juana no le caben dudas en cuanto a que el asesino de Estebe es uno de los amigos íntimos de la pareja, incluido el hermano de la víctima y que el móvil no fue otro que el amor desmedido que todos sentían por ella, pues los cuatro amigos estaban enamorados de ella. Se apellidaban: Arzubialde, Mugarte, Barrondo y Pagoeta ¿Podrá Samuel Esparta investigar con éxito un posible crimen cometido treinta y cinco años antes? Afortunadamente, la siempre eficiente Koldobike no quiere perderse semejante reto, y acude en ayuda de su antiguo jefe.
Samuel Esparta es el Sam Spade de Getxo, es una fecunda invención que trabaja junto a su fiel ayudante Koldobike, reconvertida en femme fatale por exigencias del guion, y en 1972 deben enfrentarse a un asesinato enterrado en la playa desde la Guerra Civil.
La playa, la guerra y Getxo, se convierten en elementos tan inseparables de la serie como las gabardinas, los sombreros, las faldas de tubo y los teñidos rubios de Esparta y Koldobike.

Muy buena literatura policiaca de uno de los autores más sólidos y personales de la última novelística española.