sábado, 16 de abril de 2011

Una de las últimas novelas que he leído ha sido “LA NOCHE DE LOS TIEMPOS”, de Antonio Muñoz Molina. El protagonista es un arquitecto de prestigio, personaje complejo, socialista, que sale de España hacia Estados Unidos al comenzar la Guerra Civil en busca de una amante perdida, escapando de un Madrid áspero y turbio y que le sirve al autor para enfrentarse a interrogantes, contradicciones y reflexiones que forman parte de esa historia nuestra. El protagonista, desde su militancia y su compromiso, siendo un profesional que ha ascendido profesionalmente, vive con intensidad y conciencia el conflicto de su país. Una reflexión honesta, sin concesiones, sobre lo que supuso para los españoles, para muchos españoles, la República, la Guerra Civil, el exilio. ¿Por qué se fue al traste la democracia, el progreso que trajo la República y que intentaba poner a España en el futuro y recuperar el tiempo perdido? Más allá de la indecencia de un golpe militar contra el poder establecido, ¿por qué descarriló el sueño de la II República que intentaba superar el retraso histórico del país? Quizá porque no hubo en España los suficientes demócratas para defender ese proyecto colectivo que fue la República. Todo fue más complejo que la tendencia que simplifica los hechos y las circunstancias. Si quien protagonizó el golpe militar mantuvo congruencia en su bando, aunque fuera una congruencia impuesta por la fuerza militar, en el bando republicano las diferencias se manifestaron demasiado prontas y con excesiva virulencia. Es difícil pensar que los anarquistas se iban a poner de acuerdo con los socialistas que podía representar Besteiro o Fernando de los Ríos o que los socialistas de Largo Caballero fueran a coincidir con los republicanos de Azaña o Alcalá Zamora. ¿Por qué entre los fanatismos también perdieron los que se mantuvieron a favor de la legalidad, del progreso, de la democracia, de la decencia cívica, de la honestidad intelectual y en contra de la violencia y la sinrazón? El autor niega que estuviéramos abocados al fracaso. “Aquello nunca debió haber ocurrido”. La novela, además de ser una historia de amor, de odios, de fracasos, de contradicciones, reflexiona sobre todas estas preguntas a través de los personajes que crea en la ficción. En la novela también aparecen personajes históricos: Negrín, Cenobia Camprubí la mujer de Juan Ramón Jiménez, José Moreno Villa, Bergamín, Azaña, Alberti… unos salen mejor parados que otros. Sale mejor parado Negrín que Alberti, por ejemplo. Si la novela tiene algo de examen de conciencia desde la óptica de un republicano progresista que representaba en España la nueva modernidad, la cuestión clave que se plantea es ¿qué hubiera hecho yo en esas circunstancias? Mi respuesta es que no lo se.

9 comentarios:

Marina dijo...

Mi lista de los libros programados sigue en aumento y ni siquiera soy capaz de terminar unos de los dos que tengo empezados... ¿Qué me está pasando que procrastino con lujuria en lugar de leer con placer?
Espero que sea transitorio.
Besos

Sotogrande dijo...

Marina,..., qué es lo que haces con lujuria?

adela dijo...

Soti, queda pendiente que nos cuentes lo del hotelito en Lisboa!!!!
No lo puedo reprimir, la primavera me altera!!!

adela dijo...

Así ha sucedido lamentablemente a lo largo de toda la Historia, cosas y hechos que nunca debieron haber ocurrido.

Sotogrande dijo...

Marina, lo del hotelito no saldrá de mi boca, Mónica no me lo perdonaría ni yo tampoco.
Pero dejo que sea tu imaginación la que ponga los detalles a una noche de primavera con fados, vino y paseos nocturnos por Alfama.
Todavía no sé lo que significa procrastinar, si es que se escribe así.

adela dijo...

Sotogrande: No era Marina la que te preguntaba, sino yo, y procrastinar me parece que es aplazar o dejar para otro momento, que es lo que le pasa a Marina y a mi con la lectura, o eso creo entender.

Sotoburro dijo...

Chiedo scuse Adelaida...

jcabezonalonso dijo...

Marina: no me gusta dar consejos, pero me atrevo a sugerirte que todos los días leas un poco, aunque sean solo unas páginas. Verás como la lectura del libro avanza. El de Muñoz Molina, que es muy bueno, tiene mil páginas y no es recomendable leerlo de una sentada.
Adelaida, Sotogrande: veo que lo pasais bien con vuestros comentarios.

adela dijo...

Disculpa si te hemos molestado, no era mi intención, sólo que Sotogrande me da cancha siempre para contestar, y que coño hay que reirse un poco,¿¿no crees?? la vida son dos días!!!