miércoles, 15 de septiembre de 2010

Centenario de Miguel Hernández que nació en Orihuela en octubre de 1910 y murió de tuberculosis en la cárcel de Alicante el 28 de marzo de 1942.

LLEGÓ CON TRES HERIDAS
Llegó con tres heridas:
La del amor,
la de la muerte,
la de la vida.
Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor
la de la muerte.
Con tres heridas yo:
la de la muerte,
la de la vida,
la del amor.


Le tocó vivir el periodo más convulso y triste de nuestra historia más reciente. Fue un poeta comprometido, miembro del Partido Comunista de España desde octubre de 1936 y vivió nuestra guerra civil no solo como poeta fiel a sus ideas (caso de Alberti), sino como soldado en el Quinto Regimiento que mandaba Valentín González “El Campesino”.
Autodidacta, hijo de un tratante de ganado venido a menos, pastoreó el rebaño de su padre.
En Madrid no fue bien recibido por la tribu literaria celosa de su prestigio (casos de Cernuda o García Lorca) que no aceptaba de buen grado el carácter tosco de Hernández a quien le gustaba cultivar la imagen de “pastor poeta”. Pero sí fue bien aceptado por Maruja Mallo o María Zambrano.
Le influyó la poesía de Neruda, “Residencia en la tierra”. Acepta el espíritu de la “poesía impura” de Neruda, aunque no lo confiesa abiertamente porque no quiere enemistarse con Juan Ramón Jiménez.
La guerra civil separó a poetas que se sintieron unidos por algunos vínculos estéticos: Guillén, Salinas, Diego, Lorca, Cernuda, Altolaguirre, Alberti, Juan y Leopoldo Panero, Luis Felipe Vivanco, Luis Rosales, Juan Gil Albert…Y aquellas etiquetas impuestas por sus adscripciones políticas, ha marcado una buena parte de su reconocimiento o rechazo y solo la evolución personal de algunos de ellos, el transcurso del tiempo o la mayor serenidad a la hora de conocer y analizar su obra ha objetivado el crédito de la poesía de algunos de esos autores.
Cuando se analizan estas situaciones se suele recordar lo que en 1979 escribió Josep María Castellet: “La perspectiva de los años irá diluyendo las pasiones de la guerra civil, y las generaciones futuras comprenderán que determinadas personas no tenían otra opción espiritual que la tomaron a favor de la rebelión”.
Miguel Hernández se quedó en España, fue encarcelado, juzgado y condenado a muerte. Fue detenido por vez primera en mayo de 1939 en la frontera portuguesa. Fue puesto en libertad por error y marchó a Orihuela donde fue detenido de nuevo y devuelto a Madrid. Ayudaron a su familia Aleixandre y José Antonio Muñoz Rojas. La presión de algunos intelectuales de fuera y de dentro, consiguieron que la pena de muerte le fuera conmutada. José María de Cossío fue uno de los que movió influencias para que Hernández no fuera fusilado y Sánchez Mazas intercedió ante Franco. Se le conmutó la pena de muerte por la de cárcel y después de recorrer varias cárceles murió en 1942.
José Agustín Goytisolo escribió “Nace, escribe y muere desamparado”.
Hoy, sin olvidar todas aquellas circunstancias terribles que condicionaron la vida de tantos miles de españoles, quizá es el momento de volver a acercarse a la obra de Miguel Hernández.
En 1952 Aguilar publicó la “obra escogida” del poeta, aunque censurada. En 1960 Losada comenzó a editar sus libros en Argentina.
En 1976 la editorial ZIX publica en España su obra poética completa bajo la dirección de Leopoldo de Luis. El éxito de la obra hace que vuelva a editarse.
En 1982 la obra poética completa de Miguel Hernández se publica en Alianza Editorial.
Fallecido Leopoldo de Luis, ha sido Jorge Urrutia quien se ha encargado en el centenario de la nueva edición de Alianza Editorial, incorporando los poemas nuevos que se han ido conociendo en los últimos años.

“Perito en lunas” (1933). Estilo gongorino. Las octavas reales son alambicadas adivinanzas.
“El rayo que no cesa”. Escrito entre 1934 y 1935 y editado en 1936
Libros donde aparecen los temas relacionados con lo religioso, con el amor insatisfecho, donde se nota el tono barroco y la influencia del surrealismo. Juan Ramón Jiménez elogió en el diario El Sol el libro “El rayo que no cesa”
“Viento del pueblo” (1937) Poesía en tiempos de guerra donde vuelca su compromiso político de izquierdas.
De “El hombre acecha”, donde se espanta ante lo peor de la condición humana, tengo la edición facsímil editada en 1981 por la Diputación de Santander de la primera edición de 1939 perdida en imprenta.
“Cancionero y romancero de ausencias” con poemas de 1938 a 1941
En 1986 se publican “24 soneto inéditos”
“Quien te mira y quien te ve y sombra de lo que eres”, auto sacramental con influencias de Calderón de 1934
“El labrador de más aire”. Drama

10 comentarios:

Sotogrande dijo...

Recuerdo bien la primera vez que escuché conjugar la palabra alambicar en una persona en directo. Era una mujer de Palencia y evidentemente la decía como una palabra de uso diario. No es mi caso, aún que por formación pueda conocer exactamente qué es un alambique mi lenguaje es mucho más simple o rudo si se quiere.
Desventajas del multilingüismo.
Reconozco, eso sí, porque intento que no se me duerma el poquito de sensibilidad que aún me queda, cuando un escritor o poeta conecta con la fuerza interna del lenguaje.
Miguel Hernandez es uno de esos.
Le perdono que fuera comunista porqué en esa época la gente andaba muy despistada...

Escéptico dijo...

Alambique es una pieza de uso en Castilla, Sotogrande, pero más allá de ello, el uso de la palabra alambicar no me extraña que se lo escucharas a una mujer de Palencia.

Elvira dijo...

Me ha gustado mucho tu entrada homenaje, Jesús.

Llegó con tres heridas

Sotogrande dijo...

Alambicando algunos pensamientos al vuelo llego a la conclusión que el lenguaje, con su fuerza destiladora de todas las pasiones humanas puede llegar a ser, en exceso, perjudicial para la salud.

Imagino que existirá un lenguae más cargado que otro y con toda seguridad habrá un lenguaje para niños, y otro para adultos, uno para neòfitos y otro para entendidos. Hay lenguaje a granel y perlas cultivadas. Y también hay lenguaje incendiario. Sobre todo hoy en los periódicos deportivos, por la lesión de Messi.
Messicidio!!

Necesito unos días de silencio.

adelaida dijo...

Yo tengo un libro suyo de poesías,editado en 1973 por Taurus Ediciones, que me regaló una amiga mía,con una dedicatoria muy especial.

GUERRA

La vejez en los pueblos.
El corazón sin dueño.
El amor sin objeto.
La hierba, el polvo,el cuervo.
¿Y la juventud?

En el ataúd.

El árbol solo y seco.
La mujer como un leño
de viudez sobre el lecho.
El odio sin remedio-
¿Y la juventud?

En el ataúd.

Sotogrande dijo...

Como diría el torero aquél, compendio tradicional de virtudes intelectuales y varoniles, la poesía que has escogido es, en dos palabras: Im Prezionante!

adelaida dijo...

Con motivo del día de la Paz que se celebra hoy os dedico este poema de Miguel Hernández:

"La guerra es como una hoguera
donde los locos se abrasan"
"Tristes guerras
si no amor la empresa.
Tristes, tristes
Tristes armas
si no son palabras.
Tristes, tristes."
"A lo lejos tú, sintiendo
en tus brazos mi prisión
en tus brazos donde late
la libertad de los dos.
Libre soy. Siénteme libre.
Sólo por amor."

Escéptico dijo...

Sotogrande, el lenguaje ¿es el medio? El lenguaje es algo más.
A mi me interesa le lenguaje como instrumento de comunicación.

Elvira: gracias de verdad por ese "Llegó con tres heridas" de Joan Baez.
He escuchado a Serrat en su última gira donde solo ha cantado a Miguel Hernández: un concierto muy recomendable y muy cuidado.

Adelaida: se agradece que nos traigas algunos de sus versos.

Sotogrande dijo...

El lenguaje es un medio de comunicación, de manipulación, de opresión, de liberación..., hay quien dice que somos el lenguaje, aún asi el lenguaje es algo más, seguro, no sé qué es pero tiene una fuerza que escapa a mi comprensión.
Con el lenguaje se agrede, se hacen las paces, se ama y se odia.
Luego estan los que odian qualquier lenguaje utilizado en una lengua particular, pero eso ya sería un caso clínico incapaz de curarse con palabras. No?

Escéptico dijo...

Sotogrande y compañía: gracias al lenguaje nos hemos encontrado.