domingo, 16 de noviembre de 2025


 


“EL GUITARRISTA” óleo de 1982 y “LA MADRE PRIORA” óleo de 1980 de FERNANDO BOTERO (1932 – 2023)


miércoles, 5 de noviembre de 2025


 Notas después de leer “EL ÚLTIMO GUDARI” novela de JOSE MARIA NACARINO

Estamos en 2005, una época convulsa con una ETA que se resiste a desaparecer; pero se va acercando a su fin por la presión policial, por la cooperación de Francia y porque la propia organización está en crisis.

A partir de la documentación y el material incautado a un comando en el que está Lierni, los agentes Alkorta y Reyes se lanzan a la caza de Arrano un escurridizo jefe etarra. No cuentan con mucho tiempo, ya que un atentado es inminente y la banda tiene en el punto de mira a Xabi, un concejal de un municipio de Guipúzcoa que es consciente de que cualquier paso en falso puede significar su muerte. Al mismo tiempo la abogada abertzale Jone Larrucea intenta desenredar la madeja tejida por su entorno y arrancar una tregua a la cúpula etarra, pero su hijo Pipe tiene otros planes. Forma parte de los borrokas que se han adueñado de la calle y está dispuesto a entregar su vida a la causa.

El personaje de Lierni da pie al autor para contar la vida de los etarras en las cárceles, alejados de los presos comunes, pero por indicación de la organización no hacen cursos ni actividades. La presión en la cárcel para ellos sigue siendo tan fuerte como lo era fuera.

Conoceremos a los terroristas y su entorno, los que tienen delitos de sangre, los que extorsionan a los empresarios, los que hacen de recaudadores de la banda, los que deciden desde cómodos despachos, los huidos, la cantera, la violencia callejera, la gente que les apoya por convicción o por miedo y no hace nada…

Junto a los personajes implicados de una manera u otra con ETA, también se vive la situación de familiares como Felisa, madre de Lierni que acude mensualmente a visitarla en un autobús fletado por la organización, o de Elena y Unai, esposa e hijo de Xabi. 

En la novela subyace la necesidad de reconciliación, pero también de memoria; de no olvidar lo sucedido. Se mezclan bien los temas políticos y los elementos vinculados a la novela, al thriller del argumento.

Al leer la novela es fácil recordar aquel miedo diario, cuando se aprendía a convivir con él, acostumbrarse a los escoltas, a revisar los bajos del coche, a no repetir los itinerarios para ir al trabajo, a no perder de vista la entrada al entrar en un local…

La lectura de la novela se hace fácil. La prosa es sencilla y está bien ambientada la época en la que se desarrolla el argumento.

La historia es ficción, estamos ante una novela, pero lo que se cuenta en ella sucedió, sino tal y como se cuenta, al menos de una forma similar, porque en la novela vemos la cultura del miedo y del silencio, los momentos en que las víctimas son silenciadas y los victimarios aplaudidos.

lunes, 27 de octubre de 2025


 

MARUJA MALLO, SURREALISTA DE PRIMERA HORA

La pintora Maruja Mallo (1902 – 1995) nació en Viveiro (Lugo) y comenzó a exponer con veinte años en la II Exposición de Arte Avilesino y, desde su exposición en la Feria de Muestras de Gijón en 1927, tuvo el reconocimiento de la crítica. En 1922 viajó a Madrid para estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; lo académico daba paso a la vanguardista. Coincidió con Dalí, perfeccionó las técnicas del dibujo, y obtuvo el diploma con el que podría presentarse a las oposiciones de profesora.

En la Residencia de Estudiantes se hizo amiga de García Lorca, Buñuel, María Zambrano, Alberti, Pepín Bello, Miguel Hernández. Vivió los cambios políticos, sociales, económicos y culturales que se estaban produciendo. Las obras de esos años reflejan su libertad vital y creativa y las transformaciones del mundo urbano. En 1928, Ortega y Gasset la apadrinó para exponer en los salones de la Revista de Occidente, donde mostró su serie “Verbenas”, expresando”, expresando con influencia cubista su cariño crítico hacia la cultura popular, el casticismo mágico y la inversión carnavalesca y secular de la religión. También a esa época pertenecen sus Estampas, en las que rinde culto al deporte, símbolo de la dinámica e independencia femenina.

Mujeres con inquietudes intelectuales, como María de Maeztu, Victoria Kent, Zenobia Camprubí, Amalia Salaverría y Carmen Baroja, crearon en 1926 el Lyceum Club, referente para la generación de mujeres más jóvenes. Colaboró en los decorados y figurines de la obra “El ángel cartero”, de su amiga Concha Méndez, representada en el Lyceum en la noche de Reyes de 1929.

Becada por la Junta de Ampliación de Estudios viajó a París en 1932, donde conoce a André Bretón y expone «Cloacas y campanarios», su serie más surrealista. Regresa de París, se compromete con la República y participa en las Misiones Pedagógicas. Expone “Sorpresa del trigo” (1936), donde el trigo brota de los dedos de una campesina.

Al comienzo de la Guerra Civil parte hacia Portugal gracias a Gabriela Mistral, embajadora en Portugal, y luego a Chile, invitada a dar un ciclo de conferencias. El exilio la llevó hasta Buenos Aires y en 1948 realizó una exposición en Nueva York.

La pintora se instaló en Madrid en 1962 como una desconocida, aunque volvió a ser una figura de culto. Mantuvo su vitalidad y su curiosidad.

En 1982 recibió la Medalla de Oro de Bellas Artes concedida por el Ministerio de Cultura. Murió con 93 años. En 2017 la Galería Guillermo de Osma publicó el catálogo razonado de la artista.

(De mi libro “De mi cuaderno de notas”)



lunes, 20 de octubre de 2025


Notas después de leer “PIEDRAS NEGRAS” una nueva novela de EUGENIO FUENTES, protagonizada por el detective Ricardo Cupido, con la acción en Toledo, donde el pasado ajusta algunas cuentas y la acción se cobra alguna víctima.

Corre el año 2004, Marta Medina, una mujer mayor de origen español fallece en Toulouse. En el testamento encarga a su nieta Marthe, con la que siempre tuvo una relación especial, que busque a un hijo que se vio obligada a dar en adopción cuando tuvo que salir de España por la guerra civil, siendo ella una miliciana. 

Marthe viaja a España y encarga la investigación al detective Ricardo Cupido, que descubre que el hijo de Marta se llama Alejandro Garcilaso, un hombre rico y padre de una hija ilegítima, Alejandra. El detective viaja a Ciempozuelos, donde Marta Medina dio a luz y allí intuye que algo no termina de encajar. Viaja a Toledo, donde descubre que el niño fue entregado a una familia rica, influyente y de rancio abolengo, a la familia Garcilaso y que ese hijo vive y se llama Alejandro Garcilaso y es una persona importante en la ciudad. Cuando Cupido y Marthe le revelan quién es él en realidad, se niega a aceptarlo y Marthe regresa a Toulouse. Días después, es asesinada esa hija ilegítima de Garcilaso, que quiere conocer el caso al margen de la policía y le pide a Cupido que investigue ese homicidio. Intuye que Alejandra pudo ser asesinada por alguien de la familia.

La novela se sitúa en tiempos de la burbuja inmobiliaria, una época de despilfarro y excesos, con unos personajes codiciosos y dibuja un buen retrato de ese momento en España y de algunos momentos del pasado. El argumento recoge un tema polémico: los niños robados durante la dictadura con impunidad; una historia de perdedores. Dice el autor que es “la historia de la reconstrucción de una familia destrozada formada por tres generaciones: la abuela, la nieta y el eslabón perdido, que es el hijo dado en adopción”. Leyendo este texto uno recuerda “Si mañana muero”, una magnífica novela de Eugenio Fuentes algo diferente a sus novelas negras.

Siempre he pensado que Eugenio Fuentes es uno de los buenos escritores españoles actuales, quizá poco mediático y un gran autor de novela negra que tiene como protagonista al detective privado Ricardo Cupido, un personaje solitario, entrañable, humano, aficionado al ciclismo, con capacidad para escuchar. Una buena novela de un buen escritor. Esta novela es la séptima entrega con el mismo protagonista.

domingo, 5 de octubre de 2025


 “EL CURA DEL PUEBLO” de José Gutiérrez Solana de 1923, óleo sobre lienzo- Actualmente en el Museo de Bellas Artes de Asturias en Oviedo.

martes, 23 de septiembre de 2025

El 25 de abril de 1990 VIOLETA BARRIOS DE CHAMORRO asumía la Presidencia de Nicaragua, un país que aun debía superar las consecuencias de una guerra y la división entre sandinistas y oposición. Gobernó entre 1990 y 1997.

Escribí estas notas cuando falleció en el exilio en Costa Rica el 14 de junio de 2025. Fue la esposa de Pedro Joaquín Chamorro asesinado en 1978 por la dictadura de Somoza. Formaba parte de una de las familias más influyentes de Nicaragua. Ella y sus hijos Cristiana, Pedro Joaquín y Carlos Fernando, han sufrido la despiadada represión de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, quienes con una terrible deriva dictatorial han llevado a Nicaragua al desastre, aniquilando cualquier voz crítica.

En 1979 formó parte de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, que se formó después del triunfo sandinista y la derrota de régimen somocista.

En 1980 abandonó la Junta y en 1989 se formó la UNO (Unión Nacional Opositora) integrada por 14 organizaciones políticas. Encabezando ella la candidatura de la UNO ganó las elecciones en febrero de 1990.

Conocí a Doña Violeta siendo presidenta. Recuerdo que la reunión con ella fue muy agradable. También me reuní con Antonio Lacayo, cerebro gris del gobierno que estaba casado con Cristiana, hija de Doña Violeta. Guardo recuerdos muy especiales de mis viajes a Nicaragua.

He leído “Sueños del corazón”, memorias de Doña Violeta publicadas en 1997 y “La difícil transición nicaragüense” de Antonio Lacayo publicado en 2005.

 

viernes, 19 de septiembre de 2025

Notas después de leer “LOS DE BILBAO NACEN DONDE QUIEREN” de MARÍA LARREA 

En junio de 1943 una prostituta de Bilbao deja al cuidado de unos jesuitas a su hijo recién nacido. Poco tiempo después, en Galicia, una mujer da a luz a una niña y la abandona en un convento. Con este punto de partida, Larrea recorre hacia atrás una complicada historia familiar que la lleva a Bilbao, la ciudad donde se encuentran las claves de sus orígenes. Una historia sobre adopciones ilegales con el trasfondo de los últimos coletazos del franquismo.

«Nadie se acuerda del momento en que nació». Con esta afirmación se inicia la novela de María Larrea bilbaína nacida en 1979 y residente en Francia, y es que como la propia narradora explica: «es imposible, las estructuras cerebrales que permiten fabricar los recuerdos son inmaduras en los bebés». De esta forma, se nos señala un hecho que está estrechamente relacionado con el argumento del libro: las adopciones ilegales producidas durante el franquismo y la consecuente creación de falsas identidades en muchas personas.

Estamos ante una autobiografía familiar que transcurre entre la posguerra española y el París del siglo XXI, en el que la búsqueda y construcción de la identidad personal y familiar ocupa el lugar central. 

Una tirada al tarot cambia por completo su vida. María Larrea descubre así que fue adoptada y emprende una búsqueda incansable en busca de la verdad.

Larrea nos muestra también una España de posguerra y dictadura sumida en la penuria, la desigualdad, con una educación religiosa grabada a fuego que marcó la vida de tantos españoles y españolas.

La maternidad y los vínculos maternofiliales serán igualmente eje central de una novela que arranca con un parto, una escena que se muestra en toda su crudeza y que estremece por la frialdad de los personajes que participan en dicho nacimiento.

La violencia contra la mujer, los claroscuros de la Iglesia Católica y la precariedad laboral son otros temas del texto.

Una buena novela de corte autobiográfico con un entramado narrativo inicial en el que los lectores iremos encajando las piezas de diferentes personajes en distintos lugares y años.

No es solo la historia de María Larrea sino también, y especialmente, la de Victoria y Julián. Vidas marcadas por unas condiciones terribles en la infancia, por abandonos, violencias, exilios, soledades, estrecheces, revelaciones, dudas, etc. aunque siempre con un punto de esperanza y ternura entre todo ese sufrimiento.

La historia es potente y el libro tiene un valor literario importante, mezclando retratos de la España real con intimidades, drama, humor, ternura. Una novela basada en hechos reales.

Dice la autora: “Yo no soy un bebé robado del franquismo porque nací en el 79, pero es verdad que es consecuencia de todo aquello. He escrito la novela para contestar a esa pregunta, entender por qué tres huérfanos de una misma nación, que es España, iban a formar una familia en los años 80 en Francia. Todo esto habla de exilio, de inmigración, de miseria… de esa España del siglo XX que ha creado tantos huérfanos, porque había una miseria moral, económica y mucho sufrimiento, ya que salían de una guerra civil. Yo era ya la cola de la cometa, el final de esa historia, ya no se podían seguir haciendo esas cosas en este país. Pero, ¿Cómo me ha impactado? Me ha hecho sentir todavía más española, que era algo que yo buscaba cuando estaba en Francia, sentía que había un problema de identidad porque yo había nacido en España. El problema identitario ya lo tenía, aunque todavía no sabía lo de la adopción. Era hija de inmigrantes y no tengo la nacionalidad francesa, pero he crecido en París, en un medio burgués, soy hija de obreros, pobre donde los ricos, española donde los franceses, bilbaína en París, todo tenía doble cara. Este descubrimiento me ha hecho sentir más española, y también he sentido que mi soledad la compartía con otras soledades, el escritor comparte su soledad con otras soledades, las de los lectores”.