domingo, 16 de noviembre de 2025
miércoles, 5 de noviembre de 2025
Notas después de leer “EL ÚLTIMO GUDARI” novela de JOSE MARIA NACARINO
Estamos en 2005, una
época convulsa con una ETA que se resiste a desaparecer; pero se va acercando a
su fin por la presión policial, por la cooperación de Francia y porque la
propia organización está en crisis.
A partir de la
documentación y el material incautado a un comando en el que está Lierni, los
agentes Alkorta y Reyes se lanzan a la caza de Arrano un escurridizo jefe
etarra. No cuentan con mucho tiempo, ya que un atentado es inminente y la banda
tiene en el punto de mira a Xabi, un concejal de un municipio de Guipúzcoa que es
consciente de que cualquier paso en falso puede significar su muerte. Al mismo
tiempo la abogada abertzale Jone Larrucea intenta desenredar la madeja tejida
por su entorno y arrancar una tregua a la cúpula etarra, pero su hijo Pipe
tiene otros planes. Forma parte de los borrokas que se han adueñado de la calle
y está dispuesto a entregar su vida a la causa.
El personaje de
Lierni da pie al autor para contar la vida de los etarras en las cárceles,
alejados de los presos comunes, pero por indicación de la organización no hacen
cursos ni actividades. La presión en la cárcel para ellos sigue siendo tan
fuerte como lo era fuera.
Conoceremos a los
terroristas y su entorno, los que tienen delitos de sangre, los que extorsionan
a los empresarios, los que hacen de recaudadores de la banda, los que deciden
desde cómodos despachos, los huidos, la cantera, la violencia callejera, la
gente que les apoya por convicción o por miedo y no hace nada…
Junto a los personajes implicados de una manera u
otra con ETA, también se vive la situación de familiares como Felisa, madre de
Lierni que acude mensualmente a visitarla en un autobús
fletado por la organización, o
de Elena y Unai, esposa e hijo de Xabi.
En la novela subyace la necesidad de reconciliación,
pero también de memoria; de no olvidar lo sucedido. Se mezclan bien los temas
políticos y los elementos vinculados a la novela, al thriller del argumento.
Al leer la novela es fácil recordar aquel miedo diario,
cuando se aprendía a convivir con él, acostumbrarse a los escoltas, a revisar
los bajos del coche, a no repetir los itinerarios para ir al trabajo, a no
perder de vista la entrada al entrar en un local…
La lectura de la novela se hace fácil. La prosa es sencilla y
está bien ambientada la época en la que se desarrolla el argumento.
La historia es ficción, estamos ante una novela, pero lo que
se cuenta en ella sucedió, sino tal y como se cuenta, al menos de una forma
similar, porque en la novela vemos la cultura del miedo y del silencio, los
momentos en que las víctimas son silenciadas y los victimarios aplaudidos.
lunes, 27 de octubre de 2025
MARUJA MALLO,
SURREALISTA DE PRIMERA HORA
La pintora Maruja Mallo (1902 – 1995) nació en Viveiro
(Lugo) y comenzó a exponer con veinte años en la II Exposición de Arte
Avilesino y, desde su exposición en la Feria de Muestras de Gijón en 1927, tuvo
el reconocimiento de la crítica. En 1922 viajó a Madrid para estudiar en la
Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; lo académico daba paso a la
vanguardista. Coincidió con Dalí, perfeccionó las técnicas del dibujo, y obtuvo
el diploma con el que podría presentarse a las oposiciones de profesora.
En la Residencia de Estudiantes se hizo amiga de García
Lorca, Buñuel, María Zambrano, Alberti, Pepín Bello, Miguel Hernández. Vivió
los cambios políticos, sociales, económicos y culturales que se estaban
produciendo. Las obras de esos años reflejan su libertad vital y creativa y las
transformaciones del mundo urbano. En 1928, Ortega y Gasset la apadrinó para
exponer en los salones de la Revista de Occidente, donde mostró su
serie “Verbenas”, expresando”, expresando con influencia cubista
su cariño crítico hacia la cultura popular, el casticismo mágico y la inversión
carnavalesca y secular de la religión. También a esa época pertenecen sus Estampas,
en las que rinde culto al deporte, símbolo de la dinámica e independencia
femenina.
Mujeres con inquietudes intelectuales, como María de
Maeztu, Victoria Kent, Zenobia Camprubí, Amalia Salaverría y Carmen Baroja,
crearon en 1926 el Lyceum Club, referente para la generación de mujeres más
jóvenes. Colaboró en los decorados y figurines de la obra “El ángel cartero”,
de su amiga Concha Méndez, representada en el Lyceum en la noche de Reyes de
1929.
Becada por la Junta de Ampliación de Estudios viajó a
París en 1932, donde conoce a André Bretón y expone «Cloacas y campanarios»,
su serie más surrealista. Regresa de París, se compromete con la República
y participa en las Misiones Pedagógicas. Expone “Sorpresa del trigo” (1936),
donde el trigo brota de los dedos de una campesina.
Al comienzo de la Guerra Civil parte hacia Portugal
gracias a Gabriela Mistral, embajadora en Portugal, y luego a Chile, invitada a
dar un ciclo de conferencias. El exilio la llevó hasta Buenos Aires y en 1948
realizó una exposición en Nueva York.
La pintora se instaló en Madrid en 1962 como una
desconocida, aunque volvió a ser una figura de culto. Mantuvo su vitalidad y su
curiosidad.
En 1982 recibió la Medalla de Oro de Bellas Artes
concedida por el Ministerio de Cultura. Murió con 93 años. En 2017 la Galería
Guillermo de Osma publicó el catálogo razonado de la artista.
(De mi libro “De mi cuaderno de notas”)
lunes, 20 de octubre de 2025
Notas después de leer “PIEDRAS NEGRAS” una nueva novela de EUGENIO FUENTES, protagonizada por el detective Ricardo Cupido, con la acción en Toledo, donde el pasado ajusta algunas cuentas y la acción se cobra alguna víctima.
Corre el año 2004, Marta Medina, una mujer mayor de
origen español fallece en Toulouse. En el testamento encarga a su nieta Marthe,
con la que siempre tuvo una relación especial, que busque a un hijo que se vio
obligada a dar en adopción cuando tuvo que salir de España por la guerra civil,
siendo ella una miliciana.
Marthe viaja a España y encarga la investigación al
detective Ricardo Cupido, que descubre que el hijo de Marta se llama Alejandro
Garcilaso, un hombre rico y padre de una hija ilegítima, Alejandra. El
detective viaja a Ciempozuelos, donde Marta Medina dio a luz y allí intuye que
algo no termina de encajar. Viaja a Toledo, donde descubre que el niño fue
entregado a una familia rica, influyente y de rancio abolengo, a la familia
Garcilaso y que ese hijo vive y se llama Alejandro Garcilaso y es una persona
importante en la ciudad. Cuando Cupido y Marthe le revelan quién es él en
realidad, se niega a aceptarlo y Marthe regresa a Toulouse. Días después, es
asesinada esa hija ilegítima de Garcilaso, que quiere conocer el caso al margen
de la policía y le pide a Cupido que investigue ese homicidio. Intuye que
Alejandra pudo ser asesinada por alguien de la familia.
La novela se sitúa en tiempos de la burbuja
inmobiliaria, una época de despilfarro y excesos, con unos personajes
codiciosos y dibuja un buen retrato de ese momento en España y de algunos
momentos del pasado. El argumento recoge un tema polémico: los niños robados
durante la dictadura con impunidad; una historia de perdedores. Dice el autor
que es “la historia de la reconstrucción de una familia destrozada formada
por tres generaciones: la abuela, la nieta y el eslabón perdido, que es el hijo
dado en adopción”. Leyendo este texto uno recuerda “Si mañana muero”, una
magnífica novela de Eugenio Fuentes algo diferente a sus novelas negras.
Siempre he
pensado que Eugenio Fuentes es uno de los buenos escritores españoles actuales,
quizá poco mediático y un gran autor de novela negra que tiene como
protagonista al detective privado
Ricardo Cupido, un personaje solitario, entrañable, humano, aficionado al
ciclismo, con capacidad para escuchar. Una buena novela de un buen escritor.
Esta novela es la séptima entrega con el mismo protagonista.
domingo, 5 de octubre de 2025
martes, 23 de septiembre de 2025
El 25 de abril de 1990 VIOLETA BARRIOS DE
CHAMORRO asumía la Presidencia de Nicaragua, un país que aun debía superar las
consecuencias de una guerra y la división entre sandinistas y oposición.
Gobernó entre 1990 y 1997.
Escribí estas notas cuando falleció en el
exilio en Costa Rica el 14 de junio de 2025. Fue la esposa de Pedro Joaquín
Chamorro asesinado en 1978 por la dictadura de Somoza. Formaba parte de una de
las familias más influyentes de Nicaragua. Ella y sus hijos Cristiana, Pedro
Joaquín y Carlos Fernando, han sufrido la despiadada represión de Daniel Ortega
y su esposa Rosario Murillo, quienes con una terrible deriva dictatorial han
llevado a Nicaragua al desastre, aniquilando cualquier voz crítica.
En 1979 formó parte de la Junta de
Gobierno de Reconstrucción Nacional, que se formó después del triunfo
sandinista y la derrota de régimen somocista.
En 1980 abandonó la Junta y en 1989 se
formó la UNO (Unión Nacional Opositora) integrada por 14 organizaciones
políticas. Encabezando ella la candidatura de la UNO ganó las elecciones en
febrero de 1990.
Conocí a Doña Violeta siendo presidenta.
Recuerdo que la reunión con ella fue muy agradable. También me reuní con
Antonio Lacayo, cerebro gris del gobierno que estaba casado con Cristiana, hija
de Doña Violeta. Guardo recuerdos muy especiales de mis viajes a Nicaragua.
He leído “Sueños del corazón”, memorias de
Doña Violeta publicadas en 1997 y “La difícil transición nicaragüense” de
Antonio Lacayo publicado en 2005.
viernes, 19 de septiembre de 2025
Notas después de
leer “LOS DE BILBAO NACEN DONDE QUIEREN” de MARÍA LARREA
En junio de 1943
una prostituta de Bilbao deja al cuidado de unos jesuitas a su hijo recién
nacido. Poco tiempo después, en Galicia, una mujer da a luz a una niña y la
abandona en un convento. Con este punto de partida, Larrea recorre hacia atrás
una complicada historia familiar que la lleva a Bilbao, la ciudad donde se
encuentran las claves de sus orígenes. Una historia sobre adopciones ilegales
con el trasfondo de los últimos coletazos del franquismo.
«Nadie se acuerda
del momento en que nació». Con esta afirmación se inicia la novela de María
Larrea bilbaína nacida en 1979 y residente en Francia, y es que como la propia
narradora explica: «es imposible, las estructuras cerebrales que permiten
fabricar los recuerdos son inmaduras en los bebés». De esta forma, se nos
señala un hecho que está estrechamente relacionado con el argumento del libro:
las adopciones ilegales producidas durante el franquismo y la consecuente
creación de falsas identidades en muchas personas.
Estamos ante una
autobiografía familiar que transcurre entre la posguerra española y el París
del siglo XXI, en el que la búsqueda y construcción de la identidad personal y
familiar ocupa el lugar central.
Una tirada al
tarot cambia por completo su vida. María Larrea descubre así que fue adoptada y
emprende una búsqueda incansable en busca de la verdad.
Larrea nos muestra
también una España de posguerra y dictadura sumida en la penuria, la
desigualdad, con una educación religiosa grabada a fuego que marcó la vida de
tantos españoles y españolas.
La maternidad y
los vínculos maternofiliales serán igualmente eje central de una novela que
arranca con un parto, una escena que se muestra en toda su crudeza y que
estremece por la frialdad de los personajes que participan en dicho nacimiento.
La violencia
contra la mujer, los claroscuros de la Iglesia Católica y la precariedad
laboral son otros temas del texto.
Una buena novela
de corte autobiográfico con un entramado narrativo inicial en el que los
lectores iremos encajando las piezas de diferentes personajes en distintos
lugares y años.
No es solo la
historia de María Larrea sino también, y especialmente, la de Victoria y
Julián. Vidas marcadas por unas condiciones terribles en la infancia, por
abandonos, violencias, exilios, soledades, estrecheces, revelaciones, dudas,
etc. aunque siempre con un punto de esperanza y ternura entre todo ese
sufrimiento.
La historia es
potente y el libro tiene un valor literario importante, mezclando retratos de
la España real con intimidades,
drama, humor, ternura. Una novela basada en hechos reales.
Dice la autora: “Yo
no soy un bebé robado del franquismo porque nací en el 79, pero es verdad que
es consecuencia de todo aquello. He escrito la novela para contestar a esa
pregunta, entender por qué tres huérfanos de una misma nación, que es España,
iban a formar una familia en los años 80 en Francia. Todo esto habla de exilio,
de inmigración, de miseria… de esa España del siglo XX que ha creado tantos
huérfanos, porque había una miseria moral, económica y mucho sufrimiento, ya
que salían de una guerra civil. Yo era ya la cola de la cometa, el final de esa
historia, ya no se podían seguir haciendo esas cosas en este país. Pero, ¿Cómo
me ha impactado? Me ha hecho sentir todavía más española, que era algo que yo
buscaba cuando estaba en Francia, sentía que había un problema de identidad
porque yo había nacido en España. El problema identitario ya lo tenía, aunque
todavía no sabía lo de la adopción. Era hija de inmigrantes y no tengo la
nacionalidad francesa, pero he crecido en París, en un medio burgués, soy hija
de obreros, pobre donde los ricos, española donde los franceses, bilbaína en
París, todo tenía doble cara. Este descubrimiento me ha hecho sentir más
española, y también he sentido que mi soledad la compartía con otras soledades,
el escritor comparte su soledad con otras soledades, las de los lectores”.








