martes, 21 de abril de 2026
lunes, 13 de abril de 2026
“HONTORIA”, novela de JUAN CARLOS GALINDO
El sábado 6 de agosto de
2016, Joaquín Vila, Consuelo Martín y Sergio Vila fueron brutalmente
asesinados en su casa unifamiliar en Hontoria, término municipal de
Segovia. Padre, madre e hijo menor de una familia de cuatro miembros. Faltaba
Jaime, el hijo mayor, que se libró de la masacre. Los cuerpos estaban
cosidos a puñaladas. Once meses después, una llamada telefónica lleva el caso a
la vida del periodista segoviano Jean Ezequiel. Un joven periodista de sucesos que
investigará ese salvaje asesinato. Una historia con Segovia como telón de
fondo.
A base de horas de trabajo, alguna fuente
anónima y la ayuda de su círculo íntimo, Ezequiel irá acercándose a la
resolución del triple crimen y desenredando una tupida maraña de silencios e
intereses creados entre personas de la sociedad segoviana. Mientras el éxito de
sus exclusivas y las cifras de audiencias de su podcast “Píldoras Criminales”
van consolidando su carrera profesional, su entorno laboral y familiar se verá
sometido a fuertes tensiones. En Segovia los “cruzados” en busca de una verdad
imposible no están bien vistos.
Para Juan Carlos Galindo Gómez esta es su
primera novela, publicada en 2023, y con ella ha demostrado una madurez
creativa como escritor que le ha supuesto ser reconocido en ese extraño
universo de la novela negra.
"Esta novela es un viaje en busca de
la verdad protagonizado por un periodista obsesivo y apasionado. Se llama Jean
Ezequiel y no va a parar hasta que no sepa quién mató a los tres miembros de
una familia en Hontoria, el lugar que da título al libro. Hay un superviviente
del crimen, convertido en principal sospechoso, y una investigación que zozobra
hasta que entra en escena nuestro protagonista", explica el propio autor.
El protagonista se presenta a través
de una justificación: “quiero contar cómo surgió mi fascinación por el crimen y
el periodismo, cómo dejé que el monstruo creciera en mí o, mejor, cómo busqué y
exploté algo que todos llevamos dentro de modo que, cuando el triple crimen de
Hontoria atravesó mi existencia por primera vez, yo ya estaba preparado… o eso
creía”.
Jean Ezequiel es un joven periodista que
viaja de Segovia a Madrid todos los días para trabajar en la sección de sucesos
de un periódico, recorre una ciudad milenaria golpeada por un crimen sin
resolver, pero también usa el caso para progresar en su periódico, convertirse
en un podcaster de renombre.
recorreremos con él toda su experiencia
vital. Desde sus comienzos como estudiante de Periodismo, sus prácticas con
Rodolfa Vals en “El Ideal de Castilla” (claro homenaje a
Rodolfo Walsh, autor de Operación Masacre en 1957), hasta su perdición y
obsesión por el caso del triple crimen de Hontoria.
Hontoria es una buena
primera novela, muy entretenida y bien construida. Destaca su retrato de
la sociedad segoviana. Los silencios, los secretos, la dificultad de penetrar
en comunidades locales tan cerradas. Una historia asfixiante en la que la
climatología funciona como un reflejo del nivel de desánimo del alma de Jean
Ezequiel cuando llegado al final descubre las claves del crimen sobre el que
tano ha investigado.
domingo, 5 de abril de 2026
domingo, 22 de marzo de 2026
Notas de “COMO LA
SOMBRA QUE SE VA” una novela de ANTONIO MUÑOZ MOLINA de 2014 que he leído
ahora.
Un magnicidio y
una obsesión. La huida del asesino que no pudo matar un sueño de libertad.
El 4 de abril de
1968 Martin Luther King fue asesinado en la ciudad norteamericana de Memphis;
aquel día cambiaron cosas en el mundo. Durante el tiempo en que permaneció
en fuga, su asesino, James Earl Ray, pasó diez días en Lisboa tratando de conseguir
un visado para Angola, después de huir de una cárcel norteamericana y pasar por
Canadá. Obsesionado por este hombre y gracias a la apertura de
los archivos del FBI sobre el caso, Antonio Muñoz Molina reconstruye
su crimen, su huida y su captura, pero sobre todo sus pasos por la ciudad
de Lisboa, que se convierte en paisaje y protagonista esencial en una novela
donde se inscriben tres viajes: el del prófugo Earl Ray en 1968 que
terminó muriendo en 1998 en la cárcel; el de un joven autor que en 1987 cuando
estaba casado, tenía dos hijos pequeños, trabajaba como funcionario en el
Ayuntamiento de Granada parte en búsqueda de inspiración para escribir la
novela que lo consagró como escritor “El invierno en Lisboa”, y el del
hombre que escribe esta historia hoy desde la necesidad de descubrir algo
esencial sobre estos dos completos desconocidos y que no es otro que el propio
novelista, cuando en 2012 le surge la idea de la novela y empieza a escribirla,
cuando viaja de nuevo a Lisboa para celebrar el cumpleaños de su hijo,
acompañado por Elvira Lindo.
Porque la novela
se narra en primera persona y a modo de falsa (o no) autobiografía y el proceso
de construcción de la novela, cuyo origen se sitúa en Granada a cargo de un
funcionario descontento que intenta escribir una trama basada en el asesino y
su paso por la capital portuguesa. El escritor irá compaginando ambas aventuras
con su matrimonio y su paternidad.
Las últimas
páginas de “Como la sombra que se va” se narran desde la perspectiva
del gran líder afroamericano, sus últimas horas en Memphis, sus angustias, su
hastío ante una campaña que parece no conducir a ninguna parte; se presenta a
Luther King como un héroe cansado y agotado de serlo.
Es una obra
original, exigente, con interés, de un autor maduro, y si hay momentos en los
que parece que falta ritmo, ello se suple con buena literatura. “Como la sombra
que se va” aborda, desde la madurez del autor, temas relevantes en la obra
de Antonio Muñoz Molina: la dificultad de recrear fielmente el pasado, la
fragilidad del instante, la construcción de la identidad,
la vulnerabilidad de los derechos humanos y la importancia de cada momento
vital.
Repito lo que he
dicho en alguna ocasión: Antonio Muñoz Molina me parece el mejor autor actual
en lengua castellana. Domina la narración, la prosa y el estilo de acercarse a
lo que cuenta o quiere contar.
lunes, 16 de marzo de 2026
lunes, 9 de marzo de 2026
Notas después de leer la novela “HIJOS DE LA FÁBULA” de FERNANDO ARAMBURU.
Dos jóvenes exaltados, Asier y Joseba, se marchan en 2011 al
sur de Francia con la intención de integrarse en la organización ETA. Acogidos
por una pareja francesa con la que apenas se entienden, esperan instrucciones
en una granja de pollos para hacerse militantes. Allí se enteran de que la
banda ha anunciado el cese de la actividad armada. Abandonados a su suerte, sin
dinero, sin experiencia ni armas, deciden continuar la lucha por su cuenta,
fundando una organización propia, en la que uno asumirá el papel de jefe y
disciplinado ideólogo, y el otro el de subalterno más relajado. Entre el afán
de gestas que solo suceden en su imaginación y las peripecias más ridículas,
bajo una lluvia pertinaz, la historia nos va llevando hacia un drama cómico. Los ejercicios previos para entrar en acción solo consisten en hacer
pruebas de tiro con escobas, robar una gallina como si fuera el secuestro de un
empresario o lanzar piedras como si fueran granadas.
La espera ociosa y
latente de estos dos pícaros resulta risible y penosa a un tiempo, hasta que conocen a una joven que les
propone un plan y todo concluirá con una peripecia inesperada y un desenlace
tan trágico como magistral.
El autor se aleja
del simbolismo, de la dureza, de la soledad y del dolor y en este caso la historia está contada con un humor
permanente, veloz, esperpéntico, con frases cuya brevedad son un auténtico
virtuosismo. Fernando Aramburu es un excelente escritor y un magnífico contador
de historias. Si hemos sobrevivido al terrorismo etarra, lo mejor que podíamos
hacer era reírnos de los que nos hicieron tanto daño.






