“El nacimiento de san Juan Bautista”, obra de 1635 de ARTEMISA GENTILESCHI que pertenece al
Museo del Prado donde se expone.
miércoles, 28 de agosto de 2019
viernes, 23 de agosto de 2019
domingo, 18 de agosto de 2019
OSCAR MARINÉ (1951) es un referente en el
diseño gráfico en España. Ha hecho carteles para películas de Julio Medem, Alex
de la Iglesia, Almodovar (“Todo sobre mi madre”); en 1984 lanzó “Madrid me
mata” un fanzine de la movida madrileña, ha diseñado portadas de discos, proyectos
para varias marcas comerciales. Premio Nacional de Diseño en 2010.
viernes, 9 de agosto de 2019
En la novela aparece
la impunidad de empresarios y gobernantes vendidos al poder, al sexo, al dinero
o que están en manos de poderosas mafias.
Andreu García,
segundo jefe del grupo de Delitos Económicos y Contra la Corrupción de la
División de Investigación Criminal de los Mossos d’Esquadra; el comisario
Pardina, del Cuerpo Nacioal de Policía; el sargento Vílchez, de la Guardia
Civil, la periodista Patricia Bucana - a la que ya conocimos en las
novelas del mismo autor: “La soledad de Patricia” y “Cerdos y Gallinas” - y Else, ayudante de Patricia y
antigua exbecaria del diario, organizan una enorme redada anticorrupción, lo
que implica exponer sus vidas y enfrentarse a los poderes fácticos en juego,
enredados en una trama que crece al ritmo de una importante investigación
policial. Lo que importa es apresar a los malos con las manos en la masa.
La novela retrata la
cruda realidad de la corrupción en una España que se parece mucho a la que
vemos cada día. Lo inquietante es la similitud con lo que estamos
contemplando en nuestra vida cotidiana: corrupción, blanqueo de dinero,
donaciones a partidos, chantaje a miembros de la judicatura, expolio salvaje
del país. Ahí aparece el contable del partido de Gobierno, Cérdenas y su
enriquecimiento, los paraísos fiscales, la contabilidad en negro, las
concesiones de obras y la contabilidad B del partido.
La novela comienza
con un Diputado que denuncia el
asalto a su chalet por una banda del albanokosovares, que después
de darle una brutal paliza le desvalijan. Este tipo de atracos se repite en
urbanizaciones de lujo de Barcelona y Girona. Las declaraciones de los
afectados son contradictorias, la investigación irá descubriendo un asunto muy
turbio. Una banda utiliza a
menores prostitutos homosexuales para organizar orgias y así tener acceso
a las viviendas de lujo. Y ahí aparece un alcalde que dos veces por
semana se homenajea con mariscadas a costa del dinero de los contribuyentes y
que posee una casa de verano que según sus cuentas nunca ha pagado.
En algún momento
parece que no estás leyendo un libro sino un periódico. ¿Cuánto es cierto y
cuánto es novelado?
lunes, 29 de julio de 2019
POEMA DE CONCHA MÉNDEZ
“Se desprendió mi sangre…”
Se desprendió mi sangre para
formar tu cuerpo.
Se repartió mi alma para formar tu alma.
Y fueron nueve lunas y fue toda una angustia
de días sin reposo y noches desveladas.
Y fue en la hora de verte que te perdí sin verte.
¿De qué color tus ojos, tu cabello, tu sombra?
Mi corazón que es cuna que en secreto te guarda,
porque sabe que fuiste y te llevó en la vida,
te seguirá meciendo hasta el fin de mis horas.
Se repartió mi alma para formar tu alma.
Y fueron nueve lunas y fue toda una angustia
de días sin reposo y noches desveladas.
Y fue en la hora de verte que te perdí sin verte.
¿De qué color tus ojos, tu cabello, tu sombra?
Mi corazón que es cuna que en secreto te guarda,
porque sabe que fuiste y te llevó en la vida,
te seguirá meciendo hasta el fin de mis horas.
CONCHA
MÉNDEZ (1898
– 1986), mujer de la Generación del 27, podía sintentizar la tragedia que
supuso la guerra civil y la dictadura, para la cultura española en general y
para la cultura española con nombre femenino.
Concha Méndez vivió el exilio en Cuba y
en México; fue la esposa de Manuel Altolaguirre hasta que se separaron en 1944;
amiga de Luis Cernuda que vivió los últimos diez años de su vida en la casa de
Concha Méndez y allí falleció; compañera de Buñuel; amiga de Maruja Malló, de
Consuelo Bergés, de Lorca, de Aleixandre, de Juan Ramón Jiménez…
No se reconoció su poesía (Gerardo Diego
no la incluyó en su famosa “Antología”) y se tardó en reconocer su trabajo como
impresora junto a Altolaguirre.
Fue su nieta que redactó las Memorias
que le dictó su abuela en las conversaciones que mantuvieron con ese objetivo y
se publicaron en 1990 con el título “Memorias habladas, memorias armadas”. Son
Memorias que se unen a las que escribieron María Tresa León, Luisa Carnés,
María Lejárraga, María Zambrano, Victoria Kent, Zenobia Camprubí, Carmen de
Zulueta, Constancia de la Mora, Isabel Oyarzabal o Rosa Chacel. No conviene
olvidar esos nombres.
La poesía de Concha Méndez, fue recogida
por su hija en la edición “Poemas 1926 – 1986” con una introducción de James
Valender (Poesía Hiperión).
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